Real Madrid, que acaba de ceder el liderazgo de la liga española al sufrir su segundo revés seguido, procura reagrupar fuerzas en la Liga de Campeones al recibir a un Schalke al que ya derrotó 2-0 en el partido de ida.
Real Madrid cedió la punta de la Liga al caer 1-0 ante Athletic de Bilbao, despejando el camino para que Barcelona lo pase con un triunfo 6-1 sobre Rayo Vallecano. Su técnico Carlo Ancelotti admitió que el equipo sufre una crisis de confianza y que su ataque se muestra "confundido".
"Somos demasiado individualistas, no hay entendimiento entre los jugadores", se lamentó en la víspera del partido del martes.
El equipo del italiano ha sido incapaz de recuperar su efectividad de cara a gol tras la derrota 4-0 sufrida en el derbi ante el Atlético de Madrid a principios de febrero.
Desde entonces sólo ha ganado tres partidos de seis disputados en todas las competiciones, y la pregunta ahora es si la vuelta de Modric puede devolver a los delanteros merengues su mejor versión.
"No vamos a cambiar nuestra identidad; así hemos hecho muchos goles. Los equipos alemanes tienen una gran calidad. Queremos hacerlo lo mejor posible en esta competición, que es la más grande del mundo. Vamos a intentar hacerlo lo mejor posible contra cualquier equipo que juguemos", dijo el lunes Ancelotti en rueda de prensa. "El año pasado lo hicimos bien ante los alemanes y esperemos repetirlo hoy", agregó el técnico.
Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y Gareth Bale, el trío ofensivo del Madrid que cosechó una racha récord de 22 victorias consecutivas a finales de 2014, reúne ahora 15 goles en los últimos 14 partidos.
La confianza en el tridente ofensivo conocido como "BBC" parece decaer en un momento en que Bale, que ha recibido silbidos de algunos aficionados madridistas que le acusan de ser egoísta en el campo, no ha marcado en ocho encuentros.
"Si hay que hacer esta consideración (sobre Bale) tengo que cambiar a todo el equipo. A Karim, a Cristiano, a los mediocentros (...) Todo el equipo tiene que mejorar. No creo que Bale esté contento de lo que está haciendo. Él lo entiende bien y va a intentar mejorar", destacó el técnico.
Modric era un jugador clave en los planes del entrenador en los primeros meses de la temporada, antes de sufrir una lesión en el tendón de la corva en noviembre.
Muy criticado por hacer un juego timorato, Schalke disputó un gran partido el sábado, en que le ganó 3-1 al Hoffenheim con dos goles del joven Max Meyer.