Veinticuatro horas después de la escandalosa asamblea
extraordinaria en la que se llevaron a cabo las fallidas elecciones
presidenciales en la Asociación del Fútbol Argentino, Marcelo Tinelli consideró
que lo ocurrido en la reunión realizada en el predio que la AFA posee en Ezeiza
fue "una demostración clara de que el fútbol argentino necesita un
cambio" y dio a entender que no se concretará un acuerdo con el sector que
encabeza el actual presidente del organismo, Luis Segura, por lo que ambos
pujarán en un nuevo acto comicial.
"Un escándalo como el que se vivió ayer no puede
ocurrir nunca más, fue una vergüenza y una demostración clara de que necesitamos
un cambio. Todos los que trabajamos en este espacio estamos mal, indignados,
pero tenemos un compromiso fuerte para segur hacia adelante, trabajando,
presentando nuestro proyecto para cambiar la AFA que tenemos por la que
merecemos todos los argentinos", sostuvo el conductor televisivo, durante
un monólogo de 20 minutos en el arranque de su programa ShowMatch.
"Es muy difícil cambiar todo de un día para otro, pero
siento que no es el momento de bajar los brazos y dejar que nos gane la bronca
y la indignación", afirmó Tinelli, quien agregó: "No se puede caer
más bajo, ahora queda levantarse y empezar a cambiar".
El vicepresidente segundo de San Lorenzo expresó su solidaridad
"con todas las personas que fueron amenazadas y que la pasaron mal por una
elección de dirigentes de fútbol" y dio nombres propios: Marcelo Pereira,
presidente de Central Ballester ("Sus hijos recibieron amenazas,
ingresaron a su casa, le rompieron las cuatro gomas de su auto"); Ángel
Lozano, titular de Excursionistas ("Una persona decente y de bien que ha
trabajado mucho para sacar la violencia de su club y que está siendo atacada
por pensar diferente"); Mario Gianmaría, presidente de la Asociación
Rosarina de Fútbol ("Fue apretado en un baño en Ezeiza"); y Leonardo
López, vicepresidente de Independiente Rivadavia de Mendoza. "Queremos
garantizar la máxima libertad para que todos expresen lo que sientan sin temor
a represalias", enfatizó.
Si bien Tinelli se encargó de resaltar varias veces que su
intención no era "cargar las tintas sobre alguien" y que su
exposición no era "una crítica puntual para nadie", hizo alusión a la
forma en que se efectúan las elecciones en los sindicatos, en un tiro elíptico
a Hugo Moyano, presidente de Independiente y secretario general de una de las
facciones de la Confederación General del Trabajo, y a Claudio Tapia, titular
de Barracas Central y yerno de Moyano, y afirmó que en el predio de Ezeiza
"había mucha gente desconocida". "El grupo que iba a votar
contra nosotros se manejaba de una manera que parecía militar. No nos podían ni
mirar. ¿Es necesario hacer todo esto por una votación?", se preguntó.
En cuanto a la posibilidad de dar forma a una lista de
unidad con el sector que encabeza Luis Segura, Tinelli evitó dar definiciones
categóricas, aunque señaló que el objetivo del espacio que lidera "no es
compartir espacios de poder sino cambiar el fútbol argentino y eso se debe
hacer desde una renovación fuerte". Además señaló que "la nueva
votación seguramente será en diciembre".