Historias

Pelaitay, un profeta en su tierra

El joven jugador de San Martín no olvida sus raíces y ayuda a una humilde escuela de fútbol que lleva su nombre, en 9 de Julio. Colabora con pelotas y hasta se prende a un picadito con los más de 50 pibes que persiguen su mismo sueño: el de jugar en Primera.
martes, 22 de diciembre de 2015 · 08:41
Por Carla Acosta
codali@tiempodesanjuan.com

Empezó desde muy abajo, jugando en un potrero y repartiendo sus días entre su trabajo en la cosecha de uva y los entrenamientos en las inferiores de San Martín, club al que se trasladaba en colectivo desde su querido 9 de Julio. Nicolás Pelaitay es sin dudas sinónimo de humildad pero sobre todo de sacrificio y perseverancia. Hoy, en Primera con el Verdinegro y acomodado económicamente, ayuda a una escuelita ubicada en su departamento y que lleva su nombre. Sin dudas, un verdadero profeta en su tierra. 

La escuelita que arrancó hace cuatro meses y que tiene a más de 50 chicos, entre 6 y 13 años, está en el pueblo La Majadita, a unos 4 kilómetros de 9 de Julio. Una localidad que se movilizó y logró hacer de un potrero una verdadera cuna de talentos e ilusiones. "Arrancamos hace poco con el impulso de los padres, como Carlos Mercado y Ana de Hernández. Acá nunca se practicó un deporte y con mucho esfuerzo pudimos hacer realidad el sueño de la escuelita. Cuando llegamos esta cancha estaba llena de espinas y basura, pero pudimos limpiarla. Los chicos hoy están muy contentos”, comentó Luis Gómez, otra de las piezas importantes del proyecto. 

La escuelita lleva el nombre de Nicolás Pelaitay, un verdadero ejemplo e ídolo para todo el departamento. Enterado de esta iniciativa, el mediocampista del Verdinegro vistió a los chicos y donó importantes elementos que servirán para su crecimiento, como pelotas y conos: "Los chicos ven a Nico e inmediatamente se emocionan. Para mí y para la gente es un placer enorme que la institución lleve su nombre. Es un honor, porque es del departamento y porque también salió de un potrero como éste. Es un pibe que fue muy valiente y se sacrificó mucho para poder triunfar en el fútbol. Ojalá que alguno de estos chicos también tenga la posibilidad que él tuvo, la de vivir por y para el fútbol”.

Para Nico también es un honor poder interactuar y ayudar a los soñadores de La Majadita. Según expresó el jugador de San Martín, se siente reflejado con las historias de los chicos, ya que algunos, al igual que él en sus comienzos, pedalean por más de 5 kilómetros para llegar a la sede. "Me encanta ayudarlos. No me interesa si le ponen el nombre mío. Me gusta colaborar y si lo necesitan, lo hago con más ganas. Yo soy uno más, voy y juego a la pelota con ellos. Trato de explicarle las cosas de la vida, como por ejemplo que tienen que estudiar. Son cosas que aprendí y estoy aprendiendo del fútbol. Es muy lindo estar con ellos”.

Además de ayudar con algunos elementos, a veces entrena y juega un picadito con los pequeños futbolistas. Se siente en casa, compartiendo anécdotas y aprendizajes junto a los chicos. "Cuando fui se pusieron contentos, me preguntaban de todo. Trato de estar con ellos y sobre todo hablarlos. Los padres no pueden ayudarlos económicamente para que entrenen en la ciudad por eso juegan a la pelota por amor y eso me gusta. Hay quienes resaltan y es una lástima que no puedan crecer”, destacó el sanjuanino. 

Tanto el crack de Primera como los que llevan adelante la escuelita expresaron que no bajarán los brazos y lucharán por los sueños de los chicos. "Nico es un ejemplo, nos da fuerzas y nos hace creer que todo es posible. Ojalá uno de los nuestros cumpla sus sueños con el fútbol, como él lo hizo”, señaló Luis. 

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