Fue una tarde a puro vértigo. Frenética. Cada uno jugando su partido y a la espera de noticias en otras canchas. Descendía Colón, su gente se sentía en la BN, mientras los jugadores de Rafaela festejaban el triunfo en el final en Sarandí. Pero el Sabalero tuvo un Dios aparte y en la última bola sobrevivió en lo deportivo: 2-1 a Olimpo. Y festejó el forzar el desempate como si fuera un título.
Inolvidable esa imagen de Burruchaga, conversando con la gente de la TV después del 2-1 en Sarandí, por el gol de Albertengo. Cuando se enteró del gol del Sabalero, puso una carita... dio media vuelta y se fue. No lo podía creer. Mientras, en Santa Fe celebraban con todo el gol de Alario, a los empujones, a puro corazón.
Increíble final por el descenso. Con All Boys y Argentinos ya en BN, queda un lugar. Godoy Cruz tuvo una tarde tranquila y terminó ganándole a Racing. Rafaela empezó sufriendo porque perdía y terminó con la misma sensación, ya que sentía que se quedaba seguro y, cuando su partido ya había terminado, padeció el grito de gol en Santa Fe. Colón renació, hubo olor a descenso cuando perdía con Olimpo y cuando Rafaela metió el 2-1, justo en el mismo instante que Champagne le sacaba el 2-1. Pero el Sabalero de Osella peleó como durante todo el torneo, no se dio por vencido y tuvo su premio. Un desempate de milagro con su vecino Rafaela.
Fuente: Olé.