Por cómo se dio el partido, con poco para destacar de ambos lados, se podría decir que fue un puntito para Quilmes y Godoy Cruz. Sin embargo, entendiendo su contexto, su pelea sostenida a lo largo de la temporada, para la Cerveza fue más que eso. Fue un puntazo. Es que con el 0-0 logró asegurar su permanencia en Primera por un año más.
Del análisis del partido no hay muchos puntos para abordar. El Tomba arrancó con mucha voracidad, ímpetu en los primeros veinte minutos. Incluso, Castillón desperdició una serie de oportunidades para poner en ventaja a su equipo. Le faltó la puntada final en la resolución al elenco de Palermo. Con el correr de los minutos, el Cervecero lo emparejó. Logró quitarle la pelota, aunque sin provocar peligro.
En la segunda parte, el trámite fue similar a lo mostrado en el epílogo del primer tiempo. Godoy Cruz contó con mayor dominio, un mejor tratamiento del balón, aunque sin ser punzante en el área rival. Los de De Felippe, por momentos aferrándose a conservar el empate, apostaron a la contra. Cauteruccio contó con dos buenas chances, aunque sus remates pasaron desviados del arco custodiado por el debutante Montoya.
De esta manera, con la igualdad sin goles, Quilmes puede respirar y festejar su estadía en la máxima división. En tanto, el Tomba, con 28 puntos, quedó a dos del objetivo que tiene en este cierre de torneo.
Fuente: Olé.