Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan
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Tiempo de San Juan
Jugó al fútbol en el Sportivo Peñarol, donde llegó a la 4ta división, pero largó los botines para colgarse el silbato y empezar una carrera como entrenador. Luego de cosechar 16 títulos en diferentes instituciones, Víctor Meglioli, de 82 años, se volcó a la dirigencia y desde hace 14 años es el presidente del Independiente Villa Obrera, con quien hace unas semanas logró el ascenso al Argentino B.
“Es muy difícil ser dirigente. Todo cuesta. Tenés que estar en todo y, sobre todo, solventar los gastos de medicamentos, sueldos de jugadores, árbitros, adicionales, etc. Pero me siento más que orgulloso de lo que hemos hecho. Me he ganado el cariño de todos”, relató Meglioli, con lágrimas en los ojos.
Astuto como pocos, es sin dudas un símbolo de San Juan. En la Liga Sanjuanina de Fútbol es querido y hasta mimado. Se roza con pesos pesados como el gobernador José Luis Gioja, el intendente de Chimbas Mario Tello, el ministro de Desarrollo Daniel Molina, y el subsecretario de Deportes Juan José Chica, entre otros. En su club, al que le dio muchas felicidades, es respetado y admirado. No caben dudas que la Villa tiene su sello impregnado.
En el fútbol, en la dirección técnica y en la dirigencia empezó en el Bohemio, club del cual es hincha. Pero su mayor satisfacción y alegría la encontró en su clásico rival de barrio, la Villa Obrera. Estuvo en varios periodos dando órdenes, pero fue sin dudas en el año 1983 cuando llegó a la gloria como DT. Con Santos Gaetán como figura del plantel, Meglioli llevó a lo más alto a la Villa, logrando así el primer ascenso a Primera A.
Tiempo después, y luego de ser presidente de Peñarol durante un par de años, tomó el mando en la institución de la calle Martina Chapanay. Fue en 1998 cuando Ríos dejó el club y de inmediato, y con poca experiencia, Víctor empezó a hacer de las suyas en una institución que en aquel entonces era muy humilde.
Desde que está al frente del club obtuvo 6 títulos entre ascensos y torneos locales. El año histórico como presidente lo vivió en el 2001. Con el Beto Gómez como entrenador, la Villa se adjudicó el Apertura y el Oficial en la máxima categoría del fútbol sanjuanino. Pero lo mejor llegó después, cuando ascendió al Torneo Argentino B y meses después, en el 2002, logró el impensado ascenso al Argentino A. Años gloriosos que forman parte de las páginas doradas del CAIVO.
Y luego de aquel fugaz paso por la tercera categoría del fútbol sanjuanino y después de muchos contratiempos, la Villa resurgió este año gracias a la excelente campaña en el Torneo del Interior, donde le ganó la final a Atenas de Pocito en una reñida definición, volvió a subirse al podio y festejó otro ascenso más en su historia. Con Eduardo Magallanes como entrenador y Meglioli como presidente, el club rojo y azul subió al Argentino B. Es así que la próxima temporada de la categoría promete y mucho, teniendo en cuenta que además de Trinidad, Del Bono y Alianza, también estarán los Mirasoles, también ascendidos, y Sportivo Desamparados, que bajó de categoría.
Más allá de los títulos y las alegrías que seguramente están en el corazón del hincha chimbero, lo de Meglioli va más allá de lo futbolístico. Cambió completamente a un club humilde y de muy bajos recursos. Construyó parte de la tribuna este, tiró las paredes de adobe y puso ladrillo, hizo pisos nuevos en los camarines y colocó techos. Además, instaló iluminación y remodeló la pista de la cancha de hockey sobre césped. Está más que claro que su gestión en la Villa Obrera logró destacarse.
Mucho de lo que hizo se debe a su personalidad. Se define como un ser de carácter, correcto y motivador. Amigo de importantes personalidades de San Juan, influyente, querido y respetado por periodistas y fanáticos de la pelota, don Meglioli, que encabezará las listas en las próximas elecciones en la Villa (19 de mayo), es sinónimo de astucia, perseverancia e inteligencia.
