River y Boca están enfrentados casi desde el principio de los tiempos del fútbol argentino, y este segundo Superclásico de verano vuelve a zanjar las diferencias entre un equipo y el otro. No les basta con usar camisetas claras contra oscuras, con que una cancha esté en el norte de la ciudad de Buenas Aires y la otra en el sur, con que unos sean Millonarios y los otros descendientes de obreros inmigrantes italianos. A cada paso que dan tienen que volver a demostrar que viven en veredas opuestas. En el caso del partido de esta noche, las diferencias radican en la importancia que le da cada entrenador al encuentro y las formaciones que eligió cada uno.
martes 5 de mayo 2026




