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Por Michel Zeghaib
Tiempo de San Juan
El partido correspondía a la penúltima fecha del Torneo Nacional de Fútbol. El clima que se vivió en San Juan fue conmocionante por la expectativa que generaba la llegada de uno de los equipos de fútbol más populares de la Argentina.
Ambos equipos, por turnos y con horarios establecidos, pisaron el césped de la cancha de Sportivo para realizar el entrenamiento que les permitió aclimatarse. El encuentro prometía ser un choque de pasión (Los Andes) y experiencia (Boca Juniors), la expectativa se despertaba minuto a minuto. Altoparlantes colocados en camionetas, envolvían las calles sanjuaninas con propaganda del encuentro, gente que corría en busca de entradas y, por supuesto, no podía faltar, el clásico calor cuyano que quemaba la piel.
Ambos técnicos se mostraban reticentes –estrategias del fútbol– a contarle a la prensa de la época cómo estaría conformada la formación de jugadores, estableciendo un juego de especulaciones hasta minutos antes de empezar el partido. Una anécdota cuenta que cuando le pasaron la planilla al técnico del equipo sanjuanino de Los Andes, Alfredo Cortés, en su primer enfrentamiento contra los xeneizes en la bombonera, éste argumentó que primero la tenía que llenar el equipo local.
Ese 8 de enero del ’78, los xeneizes mordieron polvo sanjuanino cuando cayeron derrotados ante el equipo local de Los Andes por 3 a 2. La pasión venció a la experiencia. ¡Sí, es verdad!, –dirán algunos expertos del fútbol y algún que otro opinólogo conocedor del tema– en aquel partido, Boca Juniors no jugó con todos sus titulares. Aún así –podrían responder los firmes fanáticos localistas– ¡ganamos!
Lo cierto es que muchos de los que asistieron –quizá la mayoría– fueron a ver a Boca, pero terminaron viendo a Los Andes. Sin dudas, el equipo sanjuanino se fue ganando el corazón de los espectadores a medida que pasaban los minutos. La pasión que pusieron en cada jugada, de ataque o defensa, conquistaba y seducía con una fuerza arrebatadora. “¡Fueron once gladiadores!”, frases como estas quedaron registradas en las crónicas del momento, comentarios arrebatados de apasionados seguidores.
Las mismas crónicas certificaban que ninguno de los equipos escatimó en preámbulos al comenzar el juego. Ambos, desde los primeros minutos del primer tiempo hasta el último del partido, pusieron toda la carne al asador y dejaron alma y vida en la cancha. Los Andes ganaba un partido con mucha garra, frente a un Boca que, si bien con suplentes, dejaba mucho que desear. Era el Boca campeón de América, lo que generó que al finalizar el partido, se recluyeran en el vestuario sin demasiado contacto ni con los fanáticos, ni con la prensa. Secos, no dieron entrevistas. Pero la barra sanjuanina no se quedó atrás. Una crítica de la prensa señalaba la frialdad clásica de los sanjuaninos que sin demasiado fervor alentaban –o hacían de cuenta– a sus jugadores. Los Andes ganó, Boca Juniors perdió. Pero, la pasión y la experiencia, quedaron en la cancha, porque fuera de ella, al terminar el partido, parecía que nada hubiera pasado. ¿Rarezas del deporte argentino?
EL FÚTBOL
Eduardo Galeano, en su libro “El fútbol a sol y sombra”, presenta, en forma de índice temático, una visión creativa y personal del fútbol, y dice: “La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí. En este mundo del fin de siglo, el fútbol profesional condena lo que es inútil, y es inútil lo que no es rentable. A nadie da de ganar esa locura que hace que el hombre sea niño por un rato, jugando como juega el niño con el globo y como juega el gato con el ovillo de lana: bailarín que danza con una pelota leve como el globo que se va al aire y el ovillo que rueda, jugando sin saber que juega, sin motivo y sin reloj y sin juez”.
“El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue. La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía”.
“Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad”.
TABLA DE POSICIONES
ZONA “B”
Equipos y Datos J G E P GF GE Pts.
Estudiantes de la Plata 13 9 2 2 26 18 20
Boca Juniors 13 6 3 4 20 16 15
Los Andes 13 5 4 4 17 17 14
Rosario Central 13 6 2 5 16 13 14
Quilmes 13 5 4 4 10 11 14
Cipolletti 13 6 1 6 18 21 13
Chacarita Juniors 13 4 1 8 20 22 9
Central Norte 13 2 1 10 14 30 5
LOS ORÍGENES
Los orígenes del fútbol se remontan hasta el siglo III a. C en China.
Los griegos y los romanos utilizaban el fútbol como deporte para entrenar a sus guerreros para la batalla.
En América Central y Sudamérica existía un deporte muy parecido llamado Tlatchi.
En Egipto durante el siglo III a. C se jugaba a un juego de pelota como parte del rito de la fertilidad, parecido al balonmano.
En la Grecia clásica, Homero hizo alusión a un juego de pelota llamado esfaira o esferomagia.
Las actuales normas del fútbol fueron creadas en el siglo XIX con la idea de estandarizar las diversas variantes de fútbol que se jugaban en las escuelas públicas de Inglaterra.
Al principio, el fútbol en Gran Bretaña se caracterizaba por tener pocas reglas y ser extremadamente violento. Richard Mulcaster fue quien eliminó la violencia del fútbol.
La competición de fútbol más antigua del mundo es el FA Cup inglés fundado por C.W. Alcock en 1872.
La pelota de cuero fue inventada por los chinos en el siglo IV a.C. (antes de Cristo), cuando uno de los cinco grandes gobernantes de China en la antigüedad, Fu-Hi, apasionado inventor, apelmazó varias raíces duras hasta formar una masa esférica a la que recubrió con pedazos de cuero crudo.
Los griegos y los romanos fueron los que llevaron el fútbol hasta las Islas Británicas.
El 26 de Mayo de 1928, el Congreso de la Federación Internacional de Fútbol Asociado, ubicado en Amsterdam, decide organizar un campeonato con todas las naciones afiliadas, el Mundial. El primer Mundial se jugó en Uruguay en 1930. El país anfitrión fue el primero en ganar este campeonato.
