Hay jornadas que quedan marcadas en los hinchas. Hay jornadas imposibles de olvidar para los protagonistas. Y ésta no será la excepción. Esteban Fuertes, ídolo de Colón, jugó su último partido en el Cementerio de los Elefantes, frente a Godoy Cruz. Y el atacante tuvo su despedida ideal, dándole el triunfo a su equipo con dos goles. Fuertes los aplausos…
Fue un escenario a pedir del Sabalero. Todo fue del local. Dominó desde el principio. Con cuatro encuentros sin sumar de a tres, la despedida de Fuertes era un marco más que apropiado para volver a ganar. Y vaya si hizo méritos. Pura vocación ofensiva para el elenco de Boquita Sensini, con el Bichi como abanderado. Como un pibe, como en sus mejores épocas, fue clave en cuanto a movilidad y generación de situaciones. Todos querían asistirlo para que mojara en la red. Y, en una noche mágica, puso el primero cuando iban 22 minutos del PT. Siguió buscando Colón ante un Tomba tibio, que no generó situaciones. Mereció ampliar el resultado.