Análisis del día I

Perdimos todos, la cancha también

Un empate de local contra Bolivia es lo mismo que perder. Perdió Messi, perdió el ramplón de Demichelis y perdió también el país federal: un partido por los puntos, con las estrellas mundiales y con el estadio vacío es sencillamente un papelón.
viernes, 11 de noviembre de 2011 · 19:42

Por Sebastián Saharrea
ssaharrea@tiempodesanjuan.com

Se sabe desde hace mucho y se comprobó en la Copa América que la defensa argentina es el tren fantasma. Sin embargo insistimos, y allí los vimos a Demichelis y Berisso coquetear con la salud cardíaca de todos los argentinos. Se sabe también desde hace tiempo que hay otro país que empieza donde termina Buenos Aires: hay ciudades más allá de ese límite y, también,…. hay estadios.

¿Tan difícil de presagiar era que un equipo amargo, sin alma y jugando donde ha jugado toda la vida no iba a calentar al hincha, y que en consecuencia el Monumental quedaría gigante? Aún con este equipo desalmado y de compromiso, al interior le hubiera quedado un consuelo que hubiera hecho reventar las boleterías: verlo a Messi de cerca. Nada más.

Pere parece que ni la previa desmovilizada de un partido en los papeles previos desapasionado hicieron que las luminarias encargadas de la organización recordaran que se acaba de construir el mejor estadio del país en Córdoba, que Mendoza tiene el suyo y sólo se acuerdan de él para sacar plata con algún amistoso, que San Juan se luce con el Bicentenario, y siguen las firmas.

No quedó ni siquiera el consuelo de ver el cartel de San Juan que anuncia la estática como sede para la Copa Argentina, bien pegadito al banco de suplentes argentino y en primer plano para la pifia monumental de Demichelis. ¿Habrán construido tantos estadios en el interior para entretener a la gilada con una copita de cartón?

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