Después de que se desatara un revuelo por las intenciones del dueño de Ansilta de registrar una marca con el nombre del pueblo iglesiano Tudcum, situación que afectaría a todos los artesanos y comerciantes del lugar, se llevó adelante una sesión especial en el Concejo Deliberante del departamento para evaluar el conflicto y la municipalidad resolvió contratar un abogado que preste oposición en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial el próximo lunes.
Si bien en un principio se informó que hasta el viernes había tiempo de hacer la presentación en el ente nacional, se prorrogó hasta las primeras horas del lunes, lo que entre tanta preocupación resultó un alivio para los lugareños afectados.
"La sesión también contó con la participación de los damnificados, que quieren solucionar el conflicto y que su desenlace sea contrario al que ocurrió en Chubut, donde La Serenísima le ganóa la puja judicial a la provincia y ahora usa su nombre en un producto", señaló Robert Rojas.
Es que para muchos de los habitantes de Tudcum sería perjudicial que se registrara la marca, ya que venden sus productos con el nombre del pueblo. Si la marca se registra, tendrán que dejar de hacerlo o pagarle a Alberto Graffigna, el empresario dueño de Ansilta.