Franco Aranda, intendente de la Ciudad de San Juan, está muy entusiasmado con el proyecto ya que significará, según dijo, un ahorro de un 50 % de energía eléctrica, se trata del cambio de las actuales lámparas del alumbrado público, por LED, sigla en inglés de Light Emitting Diode.
Con esta iniciativa, Capital será el primer municipio sanjuanino en poner LED en las calles y plazas, aunque en el país hay varios que ya dieron este paso, como la Capital de Tucumán, La Plata y otros partidos de la Costa.
"Vamos a reemplazar la iluminación actual por LED ya que además de ahorro de energía y de mantenimiento aporta mejor iluminación al alumbrando público. Empezaremos por avenida Libertador y microcentro, para después ampliar a los barrios paulatinamente", dijo Aranda a Tiempo de San Juan.
El Intendente contó que el proyecto lo elaboraron este año y que están terminando de armar los pliegos para llamar a licitación y empezar el reemplazo cuanto antes.
El monto de inversión no está definido. "Se hará por tramos y una de las cosas que estamos analizando es la financiación. Algunos proveedores pueden ofrecer financiación y esto podría figurar como uno de los requisitos del pliego, hay que ver qué posibilidades hay en las empresas proveedoras. De esto depende con qué velocidad vamos a ir ampliando la red", explicó el jefe comunal.
También aseguró que el ahorro en consumo de energía del sistema LED es de aproximadamente el 50 % promedio, además está el ahorro de mantenimiento, "que es muy importante y tiene que ver con la garantía que ofrecen los proveedores, en muchos casos ofrecen garantías de entre 3 y 5 años con lo cual también el ahorro de mantenimiento sería muy grande".
Aunque no hay plazos fijos, la meta de Aranda es comenzar este año con el cambio en la Libertador y avanzar en el microcentro. En el segundo año se buscará terminar de iluminar las 4 avenidas y empezar en los barrios, para en el tercero y cuarto año dedicarse sólo a los barrios.
"Son luminarias caras pero tienen mucha más durabilidad. Además, el mantenimiento hoy lo hacemos físicamente, es decir, para que nos enteremos que una luminaria no está funcionando o tenemos que detectarla nosotros o por el reclamo de un vecino. Pero cuando tengamos esta tecnología la idea es manejar todo desde un tablero de comando donde se puede ver que hay una luz fallando en tal lugar e inmediatamente disparar una cuadrilla de emergencia para que haga la reparación correspondiente", contó Aranda.
Esta tecnología trae aparejado otro tipo de beneficios de cara a la ciudad del futuro: "en la licitación vamos a pedir la mejor tecnología que tengan porque estamos pensando armar una autopista de conectividad haciendo uso de las columnas del alumbrado, donde empecemos con LED pero el día de mañana se puedan incorporar cámaras de seguridad, sensores de ruido, de temperatura, o lo que se necesite. Estamos pensando una ciudad moderna y si vamos a hacer un gasto, que no es de los municipios, es de los vecinos, que se le pueda seguir incorporando tecnología", destacó el Intendente.
Esta gestión ya realizó prueba piloto con luminarias en Ignacio de la Roza, frente a la municipalidad, en Libertador y Aberastain, y en la plaza de Trinidad, "porque antes de hacer una inversión tenemos que asegurarnos que funcione bien, y las pruebas piloto están dando muy buen resultado", aseguró.
LOS BENEFICIOS DEL LED
La tecnología Light Emitting Diode (diodo semiconductor que emite luz al ser atravesado por una corriente eléctrica) tiene varias ventajas según un resumen de varias publicaciones:
1. Es más segura que la luz tradicional, porque es menos contaminante: no tiene mercurio ni tungsteno. Además, reduce las emisiones de CO2 en un 80 %.
2. Dura muchísimo más: hasta 45.000 horas de uso (más de 15 años, si la encendemos unas 8 horas al día), con un mantenimiento mínimo.
3. No genera calor, así que no quema (el 80 % de la energía que consume se convierte en luz, al contrario que la bombilla incandescente, que pierde ese mismo porcentaje en forma de calor).
4. Ahorro energético, como no genera calor, consumen hasta un 85 % menos que las bombillas tradicionales.
5. Resiste temperaturas más extremas que las bombillas incandescentes, además de mayor humedad y vibraciones.
6. Su encendido es instantáneo.
7. Resistente a un enorme número de ciclos sin perjuicio para su rendimiento (las veces que se enciende y se apaga).
8. Reproduce los colores con una gran fidelidad, con un índice cromático de 80 sobre 100. Tiene, además, diferentes tonos de luz (fría, cálida) para ajustarse a todo tipo de ambientes.