Tejen todo el día, pero nunca para ellas mismas, todo lo
donan para los niños más necesitados. El grupo de las tejedoras del hogar de ancianos Eva Perón, unas
20, se reúne dos veces por semana y los talleres son abiertos a la comunidad,
asisten 4 niñas de entre 10 y 12 años. El grupo es coordinado por una residente,
Isabel Piedra quien contó que hace pocos días donaron unas 25 colchas tejidas a
casa SANHI y ahora están en una nueva campaña para entregar chalecos y
escarpines tejidos.
Marta Gallardo tiene 95 años, aunque primero dijo 93, es
parte del grupo de tejedoras y está ciega. "Yo siempre tejía, al crochet y
dos agujas. Al principio era un pasatiempo pero después lo tomé como trabajo. Me pedían de todo y yo
lo hacía, hasta que mi vista se cansó, cada día veía meno y menos. Hasta hace
unos meses veía algo, pero ahora no veo nada", contó Marta sentada en su
cama y con el crochet a toda máquina.
"Si me gusta estar acá, estoy bien y las chicas son
todas muy buenas, igual que los muchachos, si les pido que me lleven a algún
lado ellos me llevan", contó Marta.
El grupo recibe
donaciones de lanas de todo tipo y cantidad porque "la demanda es
grande", dijo la coordinadora. "La mayoría de las lanas nos regalan,
la directora consiguió siempre estamos
en déficit".
Los interesados puede acercar donaciones de lana al hogar Eva Perón, cualquier cantidad es bienvenida.