Tierra colorada, piedras teñidas de dorado y de violeta le aportan al paisaje un aspecto muy particular. La firma Piccardo explotó esta mina de oro, plata y plomo. Estuvo operativa desde fines de 1800 hasta 1960.
La Planta durante las épocas de explotación minera era un pueblo con el doble de habitantes. Ingleses llegaron a la lejana localidad caucetera para explotar la mina. La influencia de estos extranjeros aún se nota en los rasgos de algunos habitantes muy rubios y de ojos claros.
Además del tiempo, la mina está destruida por el vandalismo. Las ventanas, las puertas y los herrajes se los llevaron. Incluso llegaron foráneos para buscar algunas reliquias de la mina abandonada.
En las cercanías a la mina se encuentra el Río Papagallo. Es un río seco, que en el verano suele tener caudal por las tormentas que azotan la zona. Piccardo obtenía el agua para el procesamiento de los minerales del río. Para lograr el aprovechamiento, construyó un dique subterráneo que lo atravesaba. Aún se pueden ver parte de estas estructuras.
En las piletas de la minera, los habitantes de La Planta suelen almacenar agua para regar.
En una de las casas que se construyó para los operarios que trabajaban en la mina vive gente de la localidad, que utilizó las resistentes estructuras para acomodarse debido al estado generalizado de las casas en la localidad.
Varios proyectos para convertir la mina en un museo surgieron en el último tiempo. Sin embargo, hasta el momento ninguno se concretó.