El fin de semana un inspector de la subsecretaría de Medioambiente detuvo a un cazador furtivo, y le secuestró un arma de guerra. La policía de Ullum no la recibió por orden la jueza. Recién hoy en la mañana, el fusil llegaría a manos de la magistrada. ¿Qué pasó?
El domingo al mediodía, en un operativo realizado en la Reserva Don Carmelo, en Ullum, los inspectores de la Subsecretaría de Medioambiente secuestraron un Fusil Máuser 7,65 mm.; cuchillos y elementos destinados a la caza de guanacos.
Al ir a entregar al arma a la policía, efectivos le dijeron que, por orden de la jueza, no podían recibirla.
“Yo di esa orden”, admitió la jueza de Paz de Ullum, Bratriz, Gallo Oribe, “porque no quiero comprometer la cadena de custodia. Quiero que lo secuestrado, sean armas, balas, vainas servidas o piezas de caza, sea entregado aquí”, aseguró la magistrada.
“El procedimiento es éste, yo leo el acta en presencia del inspector, para asegurarnos de que los datos estén correctos y que no queden dudas”, y se continúa cada paso correspondiente.
El problema es que, sin nadie en el juzgado, el inspector Coll tuvo que quedarse el fin de semana largo, con el arma de guerra en su casa.
Esta mañana, el subsecretario de seguridad de la Provincia informó a Tiempo de San Juan que estaban camino a Ullum a entregar lo decomisado a la jueza, y “vamos a conversar para ver cómo podemos ajustar este procedimiento, porque no es normal que el inspector tenga que cargaron con semejante responsabilidad".
"Generalmente, secuestros de este tipo se realizan en horarios y días en que los juzgados no están abiertos", concluyó.