El olor a quemado se percibe una cuadra antes de llegar al vertedero de Caucete, ubicado en la localidad de Las Talas. A metros del mega basural, viven 100 familias que el 25 de abril salieron a cortar la calle luego de que al menos tres niños del asentamiento resultaran intoxicados tras haber aspirado humo, producto de una quemazón de residuos, que fueron tirados en un área del vertedero donde no corresponde por la cercanía con las viviendas. Según apuntaron los vecinos y los cirujas, la empresa encargada de la recolección, Catanzaro Group, procedió a incendiar los desechos.
El vertedero de Caucete se encuentra ubicado en la localidad de Las Talas, en un predio de 50 hectáreas. La basura debe ser depositada, según consignó el Secretario de Obras, Alfredo Cortez, en el centro del basural, en un lugar llamado la olla, ya que esta zona se encuentra lejos de las viviendas del asentamiento. El funcionario admitió el descontrol y afirmó: “No solo la empresa tiró la basura a pocos metros del acceso sino también particulares”. El funcionario dijo que para evitar que cualquier vehículo ingrese al predio, colocarán una tranquera.
Al mismo tiempo, Cortez anticipó que intimaron a la empresa encargada de la recolección para que limpie los residuos que quedaron. El hombre también salpicó otros departamentos y expresó: “También tiraron residuos donde no deben los camiones de 9 de Julio y de 25 de Mayo”. Cabe destacar que ambas comunas están autorizadas a depositar sus desechos en el vertedero, pero no en cualquier lugar del basural, solo en la olla.
Lo grave de la quemazón fue que al menos tres niños del asentamiento resultaron enfermos producto del humo y de la deposición de basura cerca de las viviendas. El dato fue corroborado por la doctora María Julia Martínez, a cargo de la salita donde se atendieron los pequeños del lugar. Incluso, uno de ellos es un bebé que se encuentra internado en el Hospital Rawson.
El lunes 29 de abril aún quedaban rastros de la quemazón. Incluso había áreas en las que todavía salía humo a pesar de que la empresa Catanzaro Group inició el tapado con tierra de los restos de basura quemados, labor encomendada por la Municipalidad debido a las múltiples quejas de los vecinos.
Tiempo de San Juan intentó conocer la versión de la empresa Catanzaro Group, pero desde la compañía de servicios no hablan.
Marisa Yacanto vive desde hace una década en Las Talas y su casa se ubica justo en el ingreso al vertedero. La mujer contó que la semana previa al 25 de abril, tanto la empresa Catanzaro Group como vehículos particulares en vez de depositar la basura en el lugar de siempre, llamado “La Olla”, ubicado a 500 metros de las viviendas del complejo habitacional, los tiró metros antes (en una zona no permitida) y a esos residuos los incineraron. “Gente de la empresa quemó los residuos, también vimos a algunos particulares. Justo esa semana se robaron una cabras y las dejaron acá, todas quemadas. Imagínese el olor y el humo que despedía esa quemazón, no se podía estar, por eso decidimos cortar las calles, para que venga gente del municipio y vea que no se puede vivir en estas condiciones”, agregó Yacanto junto a otras vecinas que se encontraban a su alrededor.
Tiago Arce tiene apenas dos añitos. Sus padres tuvieron que llevarlo a la salita de la zona luego de que le saliera una erupción en la garganta. Los médicos diagnosticaron una bronquiolitis, a causa del humo y de las infecciones que se generan, propias de la basura. Algo parecido le pasó a Abril Echenique, una nena de tres años, que tuvieron que atenderla fruto de una irritación en las vías respiratorias producto del humo y del cambio climático. El mismo panorama afectó a un bebé de tan solo tres meses, hijo de Rosario Yacanto, derivado e internado en el Hospital Rawson producto del humo de las quemazones. El pequeño está muy enfermo producto de bronquiolitis constantes, que se agravaron severamente luego de la quemazón.
Uno de los 40 cirujas habló con este medio. Miguel Ángel Segovia trabaja desde hace 5 años en el vertedero. El hombre negó que los trabajadores del basural hayan sido los responsables del incendio: “¿Cómo cree que nosotros mismos vamos a quemar la basura si vivimos de buscar cartón y plástico de los residuos? Nosotros no fuimos, es más fácil culparnos a nosotros, pero la verdad es que la misma empresa quemó los residuos para que nosotros no busquemos más entre la basura”.
Hace dos meses el municipio tercerizó la recolección de residuos, que antes era realizada por el mismo departamento. Una alta fuente de la comuna afirmó que el contrato se realizó porque el municipio estaba en una “emergencia” ya que no cuenta con los camiones necesarios para realizar la recolección en tiempo y forma. La empresa Catanzaro Group, oriunda de Buenos Aires, resultó contratada. Mensualmente, la comuna destina $200.000 en concepto de pago. Luego de contratar a la compañía porteña, ahora llamarán a licitación para que una empresa se haga cargo de manera definitiva de la recolección, según indicaron fuentes departamentales.
Tierra de nadie
El ingreso al vertedero no se encuentra custodiado. Como no hay una tranquera que impida el acceso, además de depositar los residuos la empresa contratada por la Municipalidad, ingresan también vehículos de gran porte de particulares, que tiran cualquier cosa al lugar sin ningún control.
“Acá entra todo el mundo a cualquier hora, esto es un caos. Camionetas, autos, camiones y hasta motos tiran la basura en el predio. Y si nosotros le decimos algo, se enojan”, alegó Marisa.
Para tratar de ponerle un freno a la situación, el Secretario de Obras del departamento dijo que prontamente instalarán una tranquera, que será controlada por los mismos vecinos, hasta que la Provincia pueda iniciar la construcción de la planta de tratamientos de residuos en el predio de 50 hectáreas.





