un símbolo de caucete

Bodega El Parque: del saqueo al manoseo

Con 121 años de historia, cimiento indiscutido de la vitivinicultura sanjuanina, la bodega fundada por Justo Castro hoy es una triste sombra de lo que fue. Ahora desde el municipio y la COVIAR quieren recuperarla para la elaboración. Por Viviana Pastor.
lunes, 02 de abril de 2012 · 08:40

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiemopdesanjuan.com

Da pena. Recorrer la ex bodega El Parque hoy da pena, aún si no se conociera su riquísima historia. Fue el establecimiento que hizo famoso al departamento de Caucete por ser el más grande y con la mejor tecnología de su época. Hoy, sólo conserva la hermosa fachada en arco con su portón de hierro forjado; adentro, sólo restos de unas pocas y antiquísimas máquinas y piletas vacías en el subsuelo. El lugar fue desmantelado durante años, robaron todo lo que tenía algún valor cuando la estructura quedó sin actividad.

En los últimos años, los gobiernos municipales anunciaron varios proyectos para recuperarla, luego de comprarla en el 2005. Ahora, el intendente del departamento, Juan Elizondo, proyecta un nuevo uso para lo poco que queda de la bodega: recuperar piletas y lagares de molienda para que los pequeños productores puedan volver a elaborar allí; y destinar una parte a museo.

Desde hace siete años, los proyectos han desfilado por la bodega de la calle Justo P. Castro, nombre de su fundador.

En mayo de 2005 la bodega y las 42 hectáreas en las que se encontraba, fue rematada en Buenos Aires y adquirida por Miguel Benito por la suma de $633.333. El entonces intendente de Caucete, Emilio Mendoza, pidió la nulidad del procedimiento y anunció que procedería a la expropiación por ser sitio de interés público.

Con 1 millón de pesos donados por la Provincia, que el gobernador José Luis Gioja entregó en mano a Mendoza en octubre de 2005, el predio fue recuperado para el municipio. Los planes eran construir la terminal de ómnibus, un conjunto habitacional y hasta un centro cultural. Nada de eso pasó: la terminal se construyó en otro lado y tampoco se hicieron viviendas ni el espacio para la cultura.

En marzo de 2008, el intendente Juan Elizondo anunció que el predio definitivo para la Fiesta Nacional de la Uva y el Vino, se construiría los terrenos de la bodega El Parque, quitándole así  varias hectáreas ubicadas hacia el Este del casco principal. El lugar fue ocupado y es donde se realiza actualmente la celebración del departamento.

Se proyectó además usar ese predio para la noche de campamento de la Cabalgata a la Difunta Correa, y para reflotar la Expo Rural de Caucete.

En febrero de 2011, desde el municipio se planeó construir el primer camping municipal, también en las hectáreas que quedaban libres de la ex bodega El Parque. El proyecto, que no se llevó a cabo, incluía cuatro canchas de fútbol, dos de hockey sobre césped y una de rugby, a lo que se sumaba el autódromo. También, 18 parrilleros dobles, sanitarios con duchas y vestuarios. Para la segunda etapa se proyectó una pileta, una cantina y un albergue para hospedar a los chicos de departamentos alejados, el que se ubicaría en uno de los cinco galpones de la ex bodega.

Hasta los bomberos quisieron aprovechar el espacio estratégico de este establecimiento y en agosto del año pasado se inició un expediente en el municipio para cederle un espacio a esta fuerza como así también a Gendarmería Nacional, para que tuvieran una base en Caucete para realizar controles.

Devastada

En el hierro oxidado de los dos motores se puede leer la marca: Crossley, Manchester; piezas de museo de origen inglés. Están en la sala de máquinas, sin techo, porque se robaron las chapas, donde también se mantiene la caldera. Eran demasiado grandes para llevarse esas máquinas. Todo lo demás falta. Los cables de las conexiones, los tableros eléctricos, y todo accesorio de cobre y bronce que se pudiera vender.

Donde están los 6 lagares se robaron las chapas del techo y también de la enorme sala donde aún quedan  dos cubas gigantes que alguna vez añejaron exquisitos vinos.  En la zona de las piletas de guarda, de cemento, también se puede ver el cielo porque no están las chapas del techo.

Los galpones que aún conservan paredes y techo muestran en su interior un caos total, como si un tsunami hubiera pasado por Caucete y dejado allí toda la mugre, papeles, chapas, restos de máquinas que no se puede adivinar de que han sido.

No hay ni un solo tonel, no hay máquinas chicas. Lo que queda es sólo lo que es tan pesado que no se han podido llevar. Dicen los vecinos que el motor generador del edificio era único en el país y el segundo en Sudamérica, pero ya no está allí.

El último proyecto

El municipio de Caucete está trabajando con la Corporación Vitivinícola (COVIAR) para armar un nuevo proyecto para la ex bodega Del Parque: un museo del vino y la recuperación de lagares y piletas para que los pequeños productores asociados puedan elaborar allí sus propios vinos y mostos.

“Estamos trabajando con José Molina, de la COVIAR, para armar un proyecto que le sirva al viñatero, para poder reacondicionarla y hacer un museo”, dijo a Tiempo de San Juan el intendente Juan Elizondo.

Como el establecimiento es muy grande y está muy destruido, el plan es recuperarla en etapas. Elizondo explicó que como está en tan malas condiciones sólo la primera etapa de inversión requerirá unos 8 millones de pesos.

“La idea es primero generar puestos de trabajo, y el plazo de trabajo es amplio; se ha pensado incluso en construir una planta de efluentes para cuando la bodega esté elaborando. Cuando esté lista se va a convocar a los viñateros que quieran trabajar asociados y tendremos que estudiar la forma legar de hacerlo”, explicó el funcionario.
 
La bodega y su fundador

El constructor de la emblemática bodega conocida como El Parque, fue el salteño Justo Castro, quien llegó a ser gobernador de San Juan, elegido en 1897. 

Rufino Martínez, escribió para el semanario El Nuevo Diario una parte de su historia. “Corría 1862 y el que hacía esta patriada (arreo de ganado del Norte del país pasando por San Juan y llegando a Chile y a Bolivia) se llamaba Justo Castro, un muchacho de 25 años, hijo de don Julián Castro y de doña Manuela Elizondo. Ella ama de casa (como las de entonces) y él, soldado del Ejército Patriota, ambos de la mejor sociedad de Salta, como se decía entonces”.

Martínez cuenta que en San Juan, Castro se hizo amigo “de un tal” Domingo Faustino Sarmiento que entonces era gobernador; hizo amistad con hombres del comercio, la industria, la viticultura. A los 27 años se radicó en San Juan y se casó con doña Rosa Cardozo, hija de don Martín Cardozo y doña Rosa Rawson, hija de Amán Rawson.

Afincado en Caucete, donde compró tierras y sumó las heredadas por su esposa, fundó la bodega y a través de su contacto con viticultores de Chile y Francia trajo las primeras cepas francesas que permitieron diversificar la industria del vino.

“Un día viaja a Rosario y trae, a lomo de mula, el primer motor a vapor, un Ruston de un cilindro que instala en un molino harinero de Villa Colón, Caucete. Poco tiempo más y ya se le conoce como el poseedor del más grande comercio de tropas de carros de la zona. Su harina, sus vinos, pasas, orejones y demás mercaderías regionales eran transportados en carros y a lomo de mula al norte del país, Buenos Aires, Córdoba, San Luis y a Chile. Sus arrias de cientos de mulas cargadas eran famosas en su paso a Chile por Iglesia, Las Flores, El Rodeo, Angualasto, Malimán, La Pilca, La Buena Quebrada, Peña Negra, El Obispo y la Plaza. Viaje que duraba de 32 a 33 días”, contó el poeta sanjuanino.

Luego agregó que “las cosas no le fueron mal, porque luego nomás, era dueño de varias fincas, varias bodegas, molino harinero, tropas de carros, e inversiones en la bolsa, la industria y el comercio. Puso casa en la ciudad y andando el tiempo fue la firma de más gravitación en el comercio, la industria, la vitivinicultura y la banca de su tiempo. Fue fundador con Sarmiento de la Quinta Normal y en 1897 fue elegido Gobernador de San Juan”.

La historiadora Mabel de Cercós investigó los inicios de la bodega y la plasmó en el libro “La iniciación del modelo vitivinícola de San Juan” (de Isabel Girones y otras autoras). Allí señaló que en realidad el capital accionario de la bodega pertenecía a Castro, Uriburu y Médicci y comenzó a elaborar en 1889. Con el tiempo, los dos últimos se quedaron con la bodega que pasó a llamarse Uriburu. Después fue adquirida por un caucetero. La bodega quebró y en 1943 fue remate, allí fue adquirida por SA El Parque por 350.000 pesos de aquella época. Desde entonces se la conoce con ese nombre.   

Rogelio Cáceres, un historiador aficionado de Caucete, mostró a Tiempo de San Juan un recorte de un diario local, “La Voz del Este” publicado en 1943, donde se hacía referencia al primer remate de la bodega por el que pasó de llamarse Uriburu a El Parque. El artículo reseñaba que el predio fue comprado por Castro en 1874 y en 1889 se construyó la bodega para la que se contrató a miles de obreros.

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