Al momento de la asunción del presidente Javier Milei había 2.308 obras en ejecución en todo el país, equivalentes a unos 310 mil millones de pesos. Al concluir la primera mitad del año, la gran mayoría continúan paralizadas, Entre ellas están las de San Juan, con un fuerte impacto en la construcción local.
Un informe del ex Ministerio de Obras Públicas, publicado en Ámbito indica que esta provincia cuenta con 37 obras frenadas por la falta de envíos de fondos de la Nación. Aunque no representa ningún alivio, San Juan esta en los últimos escalones del ranking nacional.
La mayor cantidad de obras paralizadas está en la provincia de Buenos Aires, con 899 proyectos en ejecución. La segunda es Córdoba con 197, tercera Entre Ríos con 148 y cuarta está Santa Fe con 144 proyectos.
La deuda
No hay datos exactos acerca de cuánto asciende la deuda que tiene Nación con San Juan. El vicepresidente de la Cámara Argentina de la Construcción sanjuanina (CAMARCO), Julián Rins, en una entrevista en Paren las Rotativas que se emite por Canal 13 Sn Juan, la estimó en unos 11 mil millones de pesos pendientes de pago, solo en viviendas.
El sanjuanino Marcelo Orrego está entre los gobernadores que ya firmaron un convenio con la Nación para el traspaso de los proyectos al ámbito provincial, aunque al igual que en todo el país, la situación con respecto a la ejecución de obras no se ha modificado.
Según Ámbito, el presidente de CAMARCO, Gustavo Weiss, “este año está perdido”, “todo sigue igual, no hay nada”, al referirse si los convenios provinciales firmados hasta acá habían logrado destrabar la situación de parálisis.
“Para empezar de nuevo, como mínimo el Gobierno tiene que poner unos $400.000 millones (que son los pagos pendientes) y estar dispuestos a poner como mínimo otros $400.000 millones más para retomar”, dijo Weiss en ese diario.
Al llegar al poder, en el marco de las políticas para obtener superávit fiscal, el presidente Javier Milei decidió dejar de financiar la inversión. La mayor parte de los proyectos se estaban llevando adelante mediante convenios con las provincias. Éstas presentaban la obra, y en general el Gobierno nacional ponía el financiamiento. Estas obras son las que ahora se han estado negociando con los gobernadores para que las continúen ellos con sus propios presupuestos.
Obras de San Juan destrabadas
En junio pasado, el gobernador Marcelo Orrego mantuvo una reunión con el Jefe de Gabinete de la Nación, Guillermo Francos, en la que se negoció la continuidad de la obra pública. En ese momento el mandatario provincial anunció que se logró destrabar cinco obras claves para San Juan: un tramo de la Ruta 40 Sur, San Juan - Mendoza, las distintas etapas de la Planta de Saneamiento de Rawson, el Acueducto El Tambillo, en Iglesia, la Tercera Etapa del Sistema Cloacal de Jáchal y el Acueducto Gran Tulum.
De ellas, la negociación más avanzada es la ruta a Mendoza, ya que San Juan consiguió el visto bueno de Nación para que el BID financie el tramo 2, desde Tres Esquinas a Cochagual, con una longitud de 27,4 kilómetros.
El 1 de agosto pasado, Orrego junto a gobernador de JXC insistieron por la reactivación de obras públicas y un sistema de compensación de deudas.
A nivel nacional
De las obras frenadas actualmente, hay en Conectividad e Infraestructura Vial unas 514, en Gestión Integrada del Recurso Hídrico, unas 1.031, y en Infraestructura Urbana, Rural y del Cuidado unas 763, según datos del ex ministerio de Obras Públicas.
De acuerdo con información de la Oficina de presupuesto del Congreso (OPC), en el primer semestre, la inversión real directa se contrajo en un 83,9% a raíz de la reducción de las erogaciones por parte de la Dirección Nacional de Vialidad (-93,3%) y la reducción de las obras de desarrollo de infraestructura hidráulica (-96,2%), entre otras erogaciones.
Según pudo averiguar Ámbito, Vialidad Nacional estaría tratando de avanzar en el recapado de unas 120 rutas a lo largo del país, para lo cual se requeriría de unos $240.000 millones. Las cifras que se manejan en estos casos son muy importantes. En el caso de la Nación ese tipo de gasto explicaría el superávit fiscal de un mes, mientras que para una provincia de las más pobres es inviable.