Que las filas para hisoparse son cada vez más largas no es una novedad. Cuadras enteras llenas de personas pueden verse alrededor de los centros de testeo que hay en la provincia. Muchos incluso no llegan a hisoparse ya que, debido a la demanda, la fila tiene un límite de personas, pese a que se esté dentro del horario establecido para poder realizarse el estudio.
Una de las alternativas es pagar el estudio en un laboratorio privado, pero otra es contratar los servicios de “Seba”, un joven que por redes sociales se ofrece para guardar el lugar en la fila. “Hago fila para turnos de hisopados en el Aldo Cantoni, solo gente seria”, dice la publicación en un grupo de ventas de Facebook.
El joven cobra $800 por hacer la fila, y pese a la disposición aclara que no puede estar muchas horas debido a una discapacidad que tiene. Aun así, recibe las consultas y pedidos de sus servicios por WhatsApp. Ante la gran demanda, seguramente es un servicio al que muchas personas quisieran acudir, por lo que él coordina con cada persona que se pone en contacto para poder ganarse unos pesos.
