historia

La cuarentena como oportunidad: sanjuaninos abrieron un restó peruano en pleno aislamiento

Las circunstancias, para muchos contrarias, fueron un trampolín para Marcos Peralta y su esposa Belén Sarmiento. A mediados de abril se animaron y empezaron este emprendimiento, haciendo delivery de delicias al estilo de la "mejor cocina del mundo".
martes, 28 de abril de 2020 · 12:57

Lo venían meditando hace tiempo. Cada vez que se encontraban con peruanos en San Juan hablaban de que no existía ninguna opción de comida del país andino y cada vez que alguien quería recordar esos sabores debía ir a Mendoza o cocinar en casa. Por eso, con el tiempo extra  y la necesidad de trabajar que les dio la cuarentena, el sanjuanino Marcos Peralta y su esposa peruana Belén Sarmiento decidieron cumplir ese sueño postergado y lanzaron De Lima, el primer restó sanjuanino de este tipo, que por ahora funcionará como delivery. 

Mientras la economía está en crisis y muchos están sufriendo los efectos del aislamiento social, esta pareja capitalina lanzó el emprendimiento el 16 de abril a través de una Fan Page y el 18 ya estaban entregando los primeros pedidos del menú, cuya estrella era un adobo de chancho. La mayoría de sus clientes son personas que vienen de Perú, pero también hay sanjuaninos que saben de las bondades de la comida andina porque estuvieron de viaje que hacen los pedidos. "Acá había algunos lugares de tipo fusión con comida peruana, pero ninguno bien tradicional y a eso le apuntamos", explicó.

Por ahora De Lima es un emprendimiento familiar, donde sobre todo están trabajando Marcos y Belén. Ella es la que hace magia en la cocina y él se encarga del marketing. Fue un cambio rotundo de rubro, un poco obligado por las medidas contra el coronavirus y otro poco empujados por el destino a cumplir el sueño postergado. 

"Tenemos una bicicletería y con esto de la cuarentena no podíamos trabajar, además podíamos empezar sin necesidad de tener listo el local, que quedó postergado para cuando pase esto", contó Marcos. De Lima está pensado más como una comilona peruana como como un restaurante industrial. "No queríamos hacer algo simple que salga mucho, sino hacer comidas ricas, preparadas al estilo casero, con los condimentos, los sabores y los tipos de cocción típicos de Perú", explicó. Algunos ingredientes no son fáciles de conseguir, pero el objetivo de este matrimonio joven es recrear los sabores de la mejor forma posible, para honrar a la que para muchos es la mejor cocina del mundo. 

Tienen pastas y otros productos más reconocibles por el ojo argentino, pero sin dudas los adobos de diferentes carnes, el ají de gallina y el pollo a las brasas son las estrellas de la carta.  Esta semana el desafío es sumar ceviche, una delicia para los amantes del pescado. 

Los típicos tropezones de la cuarentena incluso le dieron otra ventaja a los emprendedores: por el cierre de fronteras y cancelación de vuelos la mamá de Belén que se encontraba de visita tuvo que quedarse obligada en San Juan. Gracias a eso cuentan en esta primera etapa con la fiscalización del ojo agudo de la mujer, que durante años trabajó sirviendo comida en su país. "En Perú cocinar para muchos es común, es una cuestión cultural, mi esposa y mi suegra tienen experiencia trabajando en restaurantes, pero sobre todo tienen la cancha de esas comilonas para muchos que son tan comunes allá", contó Marcos. 

Por el momento quieren trabajar en un menú reducido: dos o tres opciones los días viernes y sábado, con mucho sabor, y los domingos siempre el mismo plato. "En Perú los domingos se come pollo a las brasas en familia, es tradición. Es una comida que nada que ver con el que hacemos acá, lleva un día de marinado en hierbas y después una cocción lenta", contó el sanjuanino, demostrando que tiene madera de vendedor. 

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