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Ladrilleros: los insumos escasean, están más caros y no hay mano de obra

El rubro de las fábricas de ladrillos, esencial para la construcción, está en problemas y la pandemia no ayuda. Un relevamiento de Tiempo de San Juan
miércoles, 2 de diciembre de 2020 · 13:17

Algo completamente esencial para la construcción son los ladrillos, sin embargo, es un rubro que vive en las sombras (metafóricamente, ya que pasan hasta 12 horas por día al sol). Además, lleva un proceso de 45 días entre todas las etapas de fabricación. Este año se ven en una situación complicada. Tres de las materias primas esenciales para fabricar ladrillos son la carbonilla, el aserrín y la leña, además del recurso humano. ¿Qué pasa con estos cuatro recursos que están haciendo agonizar esta actividad?

Como materia prima se ocupa leña, aserrín y carbonilla. La carbonilla es un residual del carbón y hasta hace pocos años los ladrilleros se proveían de carbonilla de la fábrica de carburo de San Juan, hoy cerrada. “Ellos usaban el carbón del norte, que se usa para fundir carburo, generando carbonilla refinada que usábamos para los ladrillones”, explicó Juan José Vergara, de Ladrillos José Dolores. Hoy en día, a la carbonilla la traen de Chaco y Santiago del Estero y es escasa. Desde Ladrillos Torres dijeron que hace bastante que no viene y cuando viene, viene más cara por el factor del transporte y la situación económica del país. De $1.600 que costaba la tonelada de carbonilla, hoy cuesta $3.500, denunciaron ambos fabricantes.

El aserrín también es otro recurso que falta y se encarece día a día. Se consigue en aserraderos. Desde Ladrillos Torres consideraron que el problema es que hay mucho ladrillero consumiendo mucha cantidad, esto hace que escasee y quieran venderlo más caro porque lo necesitan si o si, dijeron. Anastasio López, referente de la Comunidad Boliviana en San Juan y ladrillero, aseguró que la suba de precios es porque no hay material que lo reemplace, y se aprovechan de esto. Juan José por su lado, culpó a la mala forestación. “Acá arrancamos a talar pero después no plantamos. Así hay menos aserraderos, menos aserrín, y el aumento es por eso”. Para 10 mil ladrillones se necesita media tonelada de aserrín, que cuesta entre $7.000 y $8.000. Cabe considerar que antes era gratis.

En cuanto a la leña, se usa mayoritariamente leña de olivo que recopilan en tiempo de poda. Si no se proveyeron de suficiente leña o no pudieron por cuestiones económicas, a la hora de fabricar les trae un problema y tienen que salir a buscar a precios elevados, o pagar altos costos de transporte.

Por último, todos los ladrilleros coinciden principalmente en algo: no consiguen mano de obra. El dueño de Ladrillos Torres expresó que trabaja con su hermano e hijo, y que los trabajadores no son constantes. Juan José dijo que es porque es un trabajo un poco pesado y que “el gobierno tiene que enseñarle a la gente a trabajar”. Aseguró además que un ladrillero gana alrededor de 40 mil pesos por mes y que aun así la gente no quiere trabajar. Anastasio por su parte, explicó que: “Tenemos que estar 12 horas al día, no hay domingos ni feriados, se trabaja todo el tiempo. La juventud de repente lo ve como algo antiguo, el sector no ha sido mecanizado entonces eso es un factor de preocupación.” También afirmó que, en el contexto de pandemia, gente de su país no pudo venir por la temporada, por lo que trabaja él, su mujer y algún que otro chico que se acerca a dar una mano.

Todo esto hace que los precios suban. Los ladrillones grandes cuestan entre 18 y 22 pesos, en grandes cadenas como el Easy llegan a los $30, $35, el ladrillo chico entre $18 y $20. A principios de año, costaban entre $6.50 y $10 los más caros. El producto ha aumentado más de un 100% en algunos casos.

Para finalizar, López, ladrillero referente de la Comunidad Boliviana de San Juan, hizo un llamado a las autoridades: “Quisiera pedir que se preocupen por el ladrillero porque es quien pone el hombro al país, a las construcciones. Por ahí necesitamos capacitación laboral, visita social. Que nos tomen en cuenta las empresas, cuando licitan la compra de los ladrillones compran de grandes productores o de Mendoza y a nosotros poco y nada. Es un factor preocupante, que nos tomen en cuenta empresas, Cámara de Construcción así el pequeño productor puede subsistir.”

 

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