Informe especial

La trastienda de los hisopados en San Juan: teléfono caliente e insultos de los ansiosos

Con el crecimiento de los infectados se hace cada vez más difícil hacer el seguimiento a los casos positivos. Cómo se vive por dentro el operativo hasta que les dan el alta.
sábado, 24 de octubre de 2020 · 09:02

Hace dos meses, el 18 de agosto antes del brote de Caucete, San Juan llevaba 15 días sin nuevos contagios y contaba sólo 22 confirmados desde que inició la pandemia, de los cuales solo 1 estaba activo. Lejos quedó ese escenario, y ahora con más de 3.000 casos registrados ya para los sanjuaninos se han vuelto más cercanos los operativos, los rastrillajes, los pinchazos en el dedo. Y los hisopados.

Ese proceso del hisopo entrando en lo profundo de la nariz, que para el común de la gente era cosa lejana y hasta daba miedo porque se veía a los camioneros más robustos lagrimeando en el testeo, ya es parte de la experiencia de vida de cientos en San Juan. En Salud Pública contabilizan más de 36.000 hisopados hechos en lo que va de la aparición del coronavirus. 

Esta semana, cuando se declaró la circulación viral en toda la provincia, se estrenaron centros de testeos para ir tras los positivos sintomáticos. Con lo que se empezaron a ver largas colas e incesante trabajo de equipos de salud hisopando a gente de todas las edades. Es el primer paso de una compleja y dura tarea que se inicia con el test y termina en el alta del paciente recuperado, en el mejor de los casos que es cuando el enfermo le gana al virus.

Una de las zonas sanitarias, como se conoce a las divisiones de Salud Pública, más calientes es la 1, que engloba a Capital, Santa Lucía y Chimbas. Capital es la comuna donde más repuntaron los casos, sumando 514 al viernes 23 de octubre.

Una vez que se confirma un positivo, Salud Pública hace un seguimiento de los casos, que implica varias tareas. Desde el establecimiento de la cadena de contactos estrechos hasta la apoyatura por parte de médicos y psicólogos. Todo este proceso demora unos 14 días.

De la casa al centro de hisopado
Sólo en la zona sanitaria I se hacen al día unos 600 hisopados en 4 centros de testeo. Se empezó en el Barassi y luego se sumaron el Estadio Aldo Cantoni, el centro Báez Laspiur y el CIC del Barrio Manantiales.
“Cuando empezamos con el Barassi que se hacían 100 testeos, ahora hacemos 600 en la zona, en las últimas dos semanas hemos hecho una campaña muy fuerte en salir a detectar a los casos positivos sintomáticos”, contó jefe de la Zona Sanitaria I, Miguel Coria.
Ahora ayuda en el procedimiento la incorporación del test de antígenos, dijo el profesional, que se suma para la detección de casos al test PCR, ambos con hisopados. La diferencia es que el de antígenos da resultado en unos 20 minutos y en el lugar, mientras el PCR debe pasar por el laboratorio del Rawson y demoran mínimo 72 horas en comunicar el resultado a los pacientes.
“El test de antígenos empezamos a hacerlo con el personal de salud pero hoy estanos haciendo para la población general, en los primeros 5 días de aparición de síntomas”. Se usa según indique el equipo de salud tras hacer un triage y cada vez se usan más. Hoy se dan 5 a 1 en relación a los PCR. En la zona I, de 100 que se hicieron el jueves, 30 dieron positivos. “Hoy tenemos cantidad suficiente pero estamos esperando la entrada de nuevas partidas”, indicó sobre estos novedosos test.
Pensar que por día a un solo centro de testeo como el Barassi concurren 300 personas dimensiona el esfuerzo del equipo sanitario y la paciencia de los que se van a testear. Las filas, donde se busca que sean ordenadas y respetando la distancia social, suelen darse a la intemperie y no son muy gratas al rayo del sol sanjuanino.
Según Coria, la espera es de una hora y media promedio, ya que les consta porque al llegar a los interesados les dan un papel con el horario y al testear lo chequean. “A la gente le puede parecer más”, opinó. Es que la fila va moviéndose a diferente velocidad según cada caso.
“A la gente le pedimos el distanciamiento, más sabiendo que son sintomáticos. Quizás hay problemas por las colas, pero damos prioridad en los testeos a los equipos de salud, personas con discapacidad y adultos mayores”, aseguró el médico.
A los que el test de antígenos les da positivo ahí mismo, se les llena una planilla para detectar los casos estrechos, y eso demora varios minutos extra. Ese es el mismo trabajo que se hace por teléfono para los detectados positivos mediante PCR.
“Mucha gente quiere hisoparse sí o sí, se han dado insultos a la gente de salud que lo que está haciendo es cumplir con su tarea. Mucha gente nos exige que los hisopemos porque se los piden en su trabajo, pero si los hisopamos no puede estar trabajando y si tiene que estar aislado por ser contacto estrecho o sintomáticos tampoco”, apuntó el médico.
Por suerte, estas situaciones de descontento de la gente no han pasado a mayores. Pero el clima se pone tenso por momentos y por eso hay policías en todos los centros de testeos para resguardar a la gente y al personal de salud por igual.
Del centro de hisopado a la casa
“Es importante entender que es un proceso largo, en otros lugares a los sintomáticos leves no se los testea, se los manda a su casa aislados. Acá creemos que es importante hacerlo”, analizó Coria. Así, el contacto con el que padece COVID-19, si no requiere internación, se hace sólo vía telefónica.
“Cuando dan positivo les hacemos el seguimiento, estableciendo el árbol de contactos estrechos y es importante que entiendan que deben permanecer aislados en sus domicilios”, indicó. En los equipos de seguimiento de la zona I trabajan más de 20 personas abocadas sólo a establecer contactos estrechos de los positivos.
No es fácil la tarea, cada persona debe recordar y decir con absoluta honestidad qué estuvo haciendo en los últimos días, cuántas veces no se cuidó, con quiénes estuvo sin usar barbijo, a menos de un metro y medio y por más de 15 minutos.
Tampoco es sencillo estar en casa siendo un infectado de coronavirus. Para chequear el estado de salud hay llamadas de médicos, que pueden darse cada 48 o 72 horas y al menos una vez llama también un psicólogo. Esta atención psicológica, según contó Coria, puede ser más amplia, si la persona lo requiere.
“Se detectan casos de ansiedad o personas solas que necesitan apoyo. Hay casos de culpa por contagiar a su familia o creer que porque no han cumplido con protocolos han puesto en riesgo a ellos y a su familia. Además, se asesora a contactos estrechos de personas fallecidas”, contó.
No sólo está el desgaste mental de los pacientes, también está el de los equipos de trabajo, que han vivido esta cuarentena de forma intensa y en la primera fila de batalla. “Nuestros equipos están agotados”, se lamentó Coria.
“Si se resienten nuestros equipos por un caso dentro del personal, no podemos parar y se tienen que hacer sobrecargos, y se han dado muchos casos”, argumentó. En todo el Ministerio cuentan 150 contagios del personal sanitario hasta ahora. Por otro lado, están los agentes licenciados por ser de grupos de riesgo.
“Para nosotros es preocupante, se nos caen equipos y no podemos dar licencias que corresponden todavía. En el Ministerio de Salud, tenemos mucha gente afuera, aparte de los infectados los licenciados por enfermedades de riesgos y embarazadas”, indicó.
En toda esta tarea titánica cobra más relevancia la conducta de la persona que debe aislarse, que no siempre comprende la responsabilidad que le recae individualmente, con consecuencias para todo el entramado de salud provincial.
“Hemos recibido denuncias, surgen de los vecinos o de los equipos de seguimiento. A veces llamamos a teléfonos fijos y no están en la casa. Entonces mandamos equipos flagrancia, llamamos al 911, porque es muy grave para toda la comunidad que un paciente positivo no mantenga el aislamiento”, contó Coria.
 “No tenemos un porcentaje de violaciones a la cuarentena, pero dentro de la zona hemos tenido alrededor de 10 casos donde la Policía se acerca a los domicilios a chequear, a veces tienen un negocio en la casa y lo siguen atendiendo”, contó el profesional.
“Cada vez es más difícil controlar que una persona cumpla el aislamiento. Por eso apelamos a la responsabilidad social, pedimos a la persona que se mantenga aislada hasta que un equipo de salud se comunique para darle el alta. Es importante que se comuniquen a centros de salud antes de tomar una decisión que puede afectar a todos”, remarcó.  En Salud Pública emiten constancias de aislamiento y de alta para que los positivos o contactos estrechos presenten en su trabajo.

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