domingo 29 de marzo 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Historias

Es cuida coches, le quedan 8 materias para ser abogada pero un robo le frenó su sueño

María Montenegro tiene 57 años, ocho hijos, uno falleció. Vendía panificados para bancarse los estudios pero le robaron los elementos de trabajo. Quiere poner en marcha su emprendimiento otra vez pero no tiene recursos.

Por Natalia Caballero

Saca de la biblioteca un libro de Platón, es su filósofo favorito y ese tomo de más de 1.000 páginas se lo pudo comprar gracias a su trabajo de cuidacoches. María Montenegro tiene 57 años, en el 2016 fue noticia por su fuerza de voluntad para estudiar abogacía pero ahora un robo le freno la posibilidad de cumplir su sueño de convertirse en una profesional. En el 2019 ladrones ingresaron a su casa y le llevaron el horno pizzero con el que hacía panificados. María continúa soñando con recibirse y tiene la polenta para hacerlo. Sólo le falta un empujón que le permita volver a trabajar y poner en marcha el emprendimiento que le arrancaron. 

María nació en Rivadavia, vivió toda su adolescencia frente al Walmart. Estudió en el Central Universitario y egresó en 1982 con muy buenas notas. Su padre era empleado de Aguas y Energía, disfrutaba de un buen pasar que le permitió estudiar abogacía en la Universidad Católica de Cuyo. 

Siempre tuvo claro qué quería estudiar, define a la abogacía como un gran amor. La rama que más le atrae es la penal y cree que podría ayudar a conseguirle una oportunidad a aquellos que pasan por la cárcel y desean reinsertarse socialmente. 

Cuando tenía 24 años su padre se enfermó gravemente, necesitaba un marcapasos para seguir viviendo y ella junto a su madre tuvieron que salir a trabajar para comprar el aparato. Tuvo que dejar la facultad y abocarse a ayudar en su casa, en la que vivía también una hermana con discapacidad. 

“Después que falleció mi padre me resultó imposible estudiar, podía acceder a los estudios porque él me pagaba todo. De igual modo seguí en la Nacional y pude rendir algunas materias más en la UNSJ”, contó.

Félix se llamaba el padre de María. Se emociona cuando habla de él y contó una anécdota que pinta esa relación de amor incondicional que mantuvieron hasta que él partió. “En aquel entonces el marcapasos que necesitaba mi papá era muy caro, no lo cubría la obra social y tuve que vender mis libros, lo que más amaba, lloraba como una loca cuando me tocó venderlos pero era mi viejo”, recordó. 

María tuvo ocho hijos, el menor falleció luego de luchar contra una larga enfermedad. Tiene 16 nietos y vive en una casa en el barrio Penitentes, ubicada en Rivadavia. Fue víctima de violencia de género y tiene varios problemas de salud. Esos pesares nunca la frenaron para continuar “apechugando” la vida, que ahora la enfrenta nuevamente al cáncer con otra hija. 

Trabajó en la cosecha de la uva, de la cebolla, de aceitunas. Lavó platos, limpió salones, hizo semitas, pizzas y pan y cuida coches enfrente de la escuela ETOA. “Fue difícil, de ser una persona que tenía todo en la vida pasé a vivir dificultades. Pero mis padres me enseñaron a pelear, a pelear con la verdad, esos son mis códigos”, dijo María. 

Actualmente dependen económicamente de María cuatro personas, entre ellas algunos de sus nietos más pequeños. Le gusta mucho hablar de ellos y los define como los grandes amores de su vida. 

Como le robaron la compu, tiene los CD para estudiar pero no puede hacerlo.
Tiene varios CD con contenido de estudio pero no tiene compu porque se la robaron. 

Luego del robo, se le vino el mundo abajo. Es que no sólo le llevaron el horno pizzero, la sobadora, la pasta linda sino que también le robaron la computadora que se compró con mucho esfuerzo. “Era de las viejitas, la compré con todo mi esfuerzo, monedita tras monedita”, apuntó. 

La casa del barrio de La Bebida en la que vive la recibió de manos del gobierno. Tiene un jardín impecable, al que le dedica varias horas porque es su cable a tierra. Muestra cada una de las plantas que tiene: las suculentas, las florcitas rosaditas pequeñas que asoman desde las macetas hechas con tarros y algunos cactus que están dispersos por ahí. 

Si algo marcó la vida de María es ir para adelante. Le gusta la política también, habla mucho y sabe bien dónde está parada. Sabe sobre conflictos bélicos internacionales y no se achica ante nadie a la hora de opinar. 

“Aunque sea quiero llegar”, dice cuando se le pregunta sobre su deseo de recibir el título. Esta mujer de 57 años quiere llegar a cumplir su sueño. Tiene madera para hacerlo. Sólo le falta un empujón. 

 

 

Dato
Para darle una mano a María, podés contactarla por WhatsApp al 264 5184 532
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
la resiliencia de maria: la trapito que suena con ser abogada y pide una computadora para terminar los estudios video

Las Más Leídas

Un famosísimo actor competirá en el Ironman en San Juan
Patio de comidas del Vea: de recibir miles de familias por día a las deudas y el ocaso de un ícono sanjuanino de los 90
El Gobernador volvió a mostrar sus dotes de cantor al ritmo de Luna Cautiva
Kilómetros, entrenamientos de alto nivel y un mismo sueño: las 13 ilusiones sanjuaninas que van por un lugar en River video
¿Continuará el calor? Así estará el tiempo este domingo en San Juan

Te Puede Interesar