Embarazadas con adicciones: una problemática que toca la puerta en San Juan
En la provincia ni siquiera existen estadísticas, pero aseguran que “el problema existe y es muy complejo”. Incluso a veces hacen dosajes de la leche para verificar la enfermedad y poder tratar a las madres y sus bebés.
En el mundo no hay muchas estadísticas sobre embarazadas que cursan una adicción a las drogas. Y una de las razones, que indican los especialistas, es que existe un temor generalizado (no solo de las mujeres) de ser juzgados de manera punitiva y social por el consumo de estupefacientes. Por eso las personas ocultan su enfermedad y con las embarazadas pasa algo similar. En San Juan directamente no existen números al respecto. Así lo confirma la Dra. Carmen Grassi, jefa de Neonatología del Hospital Rawson: “No tenemos números que reflejen esta problemática porque es muy difícil que las mamás digan que tienen problemas con la droga, y si bien tenemos métodos para verificar que consumen estupefacientes no se tiene un número al respecto, pero el problema existe y es muy complejo”, sostuvo la funcionaria. Y agregó que “en estos 40 años que trabajo en Neo, nos ha tocado ver de todo, incluso hemos tenido que hacer dosajes de la leche porque nos dicen que no tienen problemas de adicción, pero la realidad es evidente”.
En el siguiente video la primera parte del informe:
Raúl Ontiveros, jefe de la Dirección de Adicciones del Ministerio de Desarrollo Humano, sostuvo que "hay muy pocas estadísticas, la última que tenemos es una que se hizo en Mendoza donde en un hogar Casa Cuna detectaron que el 80% de los bebés dieron dosaje positivo de cocaína en sangre. Pero esos números no nos dicen cuál es la dimensión real que tenemos". Y agregó: "Esta problemática la tenemos en la puerta de nuestra casa, nosotros en San Juan tuvimos que adaptar las instalaciones porque llegan madres con sus bebés a recuperarse". Criaturas que acompañan todo el proceso de recuperación de sus progenitoras que deciden cambiar su vida. Pero la realidad preocupa no solo por las drogas ilegales. El tabaco y el alcohol son los más consumidos por ser productos que se venden en cualquier lado, a cualquier persona y a cualquier hora.
Si miramos la lista de las sustancias más utilizadas, el alcohol sigue encabezando el ranking, pero no es raro encontrarse con casos de embarazadas que consumen cocaína, marihuana o drogas de tipo sintéticas como éxtasis y derivados del LSD. El asunto es tan grave que en algunas jurisdicciones crearon normas para detectar el problema que ocurre ante la vista de todos. En Córdoba, por ejemplo, aprobaron una ley para que se realice, de manera obligatoria, un análisis para detectar metabolitos de cocaína y de marihuana en el primer excremento del recién nacido. Se trata de la Ley 10.610 y fue la primera del país para poder testear este problema y “proteger la salud del bebé”, como versa la norma.
Mirá la segunda parte del informe:
Los riesgos que se producen con el consumo de drogas son antes, durante y después del embarazo. La Jefa de Neonatología del Rawson aseguró que “durante el embarazo está demostrado estadísticamente que hay mayor cantidad de abortos y fetos muertos". Hay determinadas drogas como la cocaína, la heroína y el tabaco que afectan la circulación fetal y la formación de la placenta; "entonces hay más riesgo de que se desprenda la placenta y que el bebé muera en la pancita de la mamá, es lo que consideramos como un feto muerto, como así también los abortos por ser embarazos de riesgos”, detalló la especialista acerca de esta primera etapa.
Por otra parte, Ontiveros de la Dirección de Drogas sostuvo que "vemos como los bebés nacen con ganas de consumir y es realmente muy triste que tengan esa dependencia a tan temprana edad". Y agregó: “Por eso nosotros asumimos el riego de internar a la madre con su bebé". El riesgo está en que ambos son pacientes muy delicados, sobre todo el bebé que nace con muchas complicaciones de salud debido al consumo de sustancias nocivas por parte de su progenitora.
¿Qué daños produce el consumo de drogas en el embarazo?
En el momento prenatal casi todas las drogas alteran el crecimiento y el desarrollo del bebé. Los especialistas lo llaman “retardo del crecimiento intrauterino” y afecta en líneas generales tres parámetros de crecimiento: el peso, la estatura y el perímetro encefálico o tamaño de la “cabecita” del recién nacido.
El desprendimiento de la placenta: uno de los principales riesgos
La placenta es el medio por el cual las madres les trasfieren oxígeno y nutrientes a sus hijos. Si se desprende, la mamá no puede pasarle estos elementos sustanciales y los neo natos padecen problemas de desarrollo y riesgo de asfixia con posteriores daños neurológicos.
Fuente: gacetamédica.com
Una vez que nace él bebe, ¿qué sucede?
Es difícil diagnosticar un tratamiento si la mamá no lo plantea. Hay test rápidos que se pueden utilizar, pero son fugaces. Por eso los profesionales recurren en varias ocasiones al dosaje de la leche, ya que a través de este líquido se pueden trasportar las sustancias psicoactivas. Con la sangre no se puede, porque es necesario el consentimiento de la paciente. No así con la sangre del bebé.
¿Cómo son los niños que logran sobrevivir a todo esto?
Según la Jefa de Neonatología, los bebes de madres con adicciones “son niños que por lo general tienen más probabilidades de maltrato, pueden ser abusados y golpeados físicamente por el contexto en el que están inmersos”. A sí mismo, la especialista reconoce que “la muerte inesperada que se produce en el primer año de vida, más conocida como "muerte blanca", es más factible que se produzca en estos bebés cuando los padres son adictos a las drogas”, finalizó.