Por Florencia García
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Noame Leonela, la beba que estaba por nacer, era el sueño de la joven Maira Godoy. Un sueño que se transformó en pesadilla cuando, por razones que aún la familia no puede entender, Maira murió en el quirófano del Hospital Rawson, apenas cuatro horas después de haber dado a luz.
Las dudas y el dolor invaden por estas horas a la familia Godoy. No saben si Maira pudo cumplir con el sueño de conocer a su bebé, tampoco saben si pudo tenerla en brazos aunque sea por un instante y mucho menos saben que pasó en ese par de horas para que su hija, la única hija mujer de la familia, se fuera así, sin dar aviso y dejándoles un vacío que, según ellos mismos dicen, nunca más van a poder llenar.
Maira vivió sus nueve meses de embarazo con total tranquilidad. El miércoles pasado empezó con contracciones y pérdidas. Llenos de ilusión por la inminente llegada de Noame, su papá Dante y su mamá Norma, quienes la acompañaron durante todo el embarazo, la llevaron al Hospital Rawson. Allí estuvo internada hasta que el viernes, a las siete de la mañana, dio a luz.
“A las dos horas de que nació mi nieta vi pasar a mi hija en una camilla con oxígeno. Le pregunté a los médicos a dónde la llevaban y me dijeron que a quirófano porque tenía un problema en la matriz. Al rato me entregaron a mi hija en un cajón. No sabemos qué pasó, nos dijeron que le dieron dos paros cardíacos y que el segundo no lo resistió. Mi hija vino sana a tener a su hija y me la devolvieron en un cajón”, expresó a Tiempo de San Juan Dante Godoy, el padre de la joven fallecida.
El cuerpo de Maira fue entregado a sus padres más de 24 horas después, más precisamente sobre las 18 horas del sábado, según está detallado en el certificado de la morgue.
“Nadie me explica que pasó. Los médicos me dicen que murió desangrada, pero no entiendo por qué. A mi hija la llevaron a la morgue en dos partes: primero llevaron el cuerpo y omitieron llevar el útero, que se lo habían sacado en la cirugía. Después los médicos forenses mandaron a pedir el útero porque era primordial para realizar la autopsia. Es una burla lo que hicieron”, agregó.
La familia realizó una denuncia en la Comisaría por mala praxis y, por su parte, el Hospital Rawson inició un sumario a los médicos hasta tanto la justicia determine las responsabilidades.
Naoma, la luz en medio de la oscuridad
En medio de tanto dolor, de tanta oscuridad, la pequeña Naoma se ha convertido en la única luz y esperanza de la familia Godoy. Sin embargo, estas horas no están siendo fáciles para ella tampoco: no solo perdió a su mamá, sino que pasa sus primeras horas en neonatología con grandes picos de fiebre que no saben de donde provienen y, este martes, le hicieron una punción en la cadera.
Sus abuelos, destrozados por dentro pero firmes, pasan gran parte del día en el hospital aguardando que la pequeña salga adelante.
“Ella y mi otro hijo son lo único que nos queda. Es lo único que nos mantiene con ganas de vivir. Estamos esperando que le den el alta para volver, aunque esa casa nos va a quedar grande. El vacío que dejó mi niña es enorme”, relató quebrado.
El homenaje de Dante a su hija
“Arriba de mi casa le estaba construyendo una casita a mi hija. La quería tener cerquita mío. Ya me quedaba poquito para terminarlo, pero se me fue o me la quitaron, no lo sé. Lo único que sé es que el dolor que siento es inexplicable. A pesar de que ya no está lo voy a terminar para mi nieta o para poner sus cosas, no sé, pero lo voy a terminar”, aseguró
“El año pasado un camión me llevó por delante cuando iba en moto a trabajar. Eso me dejó en silla de ruedas mucho tiempo y tuve que enfrentar quince cirugías. Salí adelante sólo por ella. Ella me levantó de la silla de ruedas, ella me dio ganas de luchar. Y ahora, para que sirve, ahora que hago sin mi niña”, finalizó.

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