Juancito es un joven de unos 21 años, oriundo de Chimbas, que actualmente vive en un auto que se encuentra estacionado y abandonado en la vereda de una casa del barrio Güemes, Rawson. Dicen que el chico sufre de adicciones a las drogas y se junta con otros jóvenes de la cuadra a consumir cualquier tipo de estupefacientes. Durante el día deambula por las calles del vecindario sin ningún rumbo certero, algunos le dan de comer, y en la noche vuelve al auto para dormir.
Tanto los vecinos de la barriada como los propietarios del auto están preocupados porque no saben de dónde es ni a qué llegó el joven.
La preocupación de los vecinos se agrandó con el caso de Cristian Ezequiel Cortez, el joven al que mataron en un linchamiento tras robar un celular. El caso pasó en la misma zona donde deambula Juancito.
Algunas personas del Güemes intentaron correr a Juancito pero no lo lograron. Luego quisieron hacerlo con la Policía, quienes se lo llevaron, pero a las horas volvió a su “hogar” como si nada hubiese pasado.
Residentes del lugar que dialogaron con Tiempo de San Juan pidieron reservar su identidad ya que se encuentran atemorizados por lo que les pueda llegar a suceder.
El auto en el que vive es un Citroën Ami 8 de color gris que, según sus propietarios, “pareciera abandonado pero aún se encuentra en funcionamiento. Lo estamos arreglando pero ahora con el chico acá no podemos seguir haciendo nada”.
El vehículo pertenece a una familia que vive en la intersección de Vidart y Santiago Derqui. “El auto está abierto porque las puertas de atrás no tienen la cerradura. Él siempre llega abre como si fuese su auto y se acuesta a dormir”, indicó uno de los dueños del coche.
Un vecino de la cuadra expresaba que “el chico llegó hace dos semanas por estos lados pero no sabemos a qué se debe su aparición. Se instaló en el Ami 8 y ya no lo pudimos sacar de ninguna forma”.
Por último, otro habitante del barrio sentenció: “No podemos vivir tranquilos, necesitamos que a este pibe se lo lleven de acá porque anda en cosas malas y no queremos que nos traiga problemas a esta cuadra que tan tranquila estaba”.
Tiempo de San Juan intentó encontrar a Juancito para tener su palabra, pero no fue posible encontrarlo en los lugares que suele frecuentar. Tal como dicen los vecinos del Güemes, aparece y desaparece de la nada.