El aporte sanjuanino a Malvinas: la apasionante obra de Edgardo Mendoza
En medio de su dura pelea al cáncer, el historiador recoge documentos de Francia y Argentina para dar forma al argumento más fuerte para recuperar las islas. Por Viviana Pastor
El placer no es leer el libro (ya que recién está en proceso de imprenta), el placer es escucharlo a Edgardo Mendoza contar el génesis colonizador de las islas Malvinas como sólo él sabe hacerlo, con esa pasión por la historia, con las mismas ganas de enseñar y con ese afecto por el que escucha.
Se trata del último libro del historiador e investigador sanjuanino que cuenta la historia de los franceses como primeros colonos en Malvinas y la devolución de las mismas cuando el rey de España las reclama. Un material indispensable para reafirmar la soberanía argentina sobre las islas que hasta hoy usurpa Inglaterra.
La obra esta en imprenta y se estima que verá la luz antes de la Feria del Libro de Buenos Aires, donde la editorial de la Legislatura de San Juan presenta las obras sanjuaninas más destacadas.
Para Mendoza no se trata de un libro más, (ya escribió varios, “El cruce – Tras los pasos de San Martín”, "A 200 años de una gesta histórica. La Batalla de Chacabuco”, entre otros), se trata de una obra que comenzó a gestar cuando realizaba su tesis de Maestría en Francia (donde estudió) y que por esas cosas de la vida fue postergando. Allá comenzó a recolectar los primeros documentos durante las largas horas que pasaba en archivos y bibliotecas.
Pero además, su enfermedad (un cáncer raro) le complicó el trabajo de escribir ya que el dolor no le permitía pasar mucho tiempo sentado. Aún así, esta obra la terminó en 56 días.
"Cuando volví a Argentina empezaron nuevas obligaciones después enfermé, todo tuvo que ver pero también se fue postergando por falta de coraje, porque me tenía que meter con la historia de Francia, que también es nuestra pero a partir de archivos franceses y de personajes franceses. Era delicado y me faltaba coraje", contó el profesor.
Pero la historia del ARA San Juan caló hondo en Mendoza ya que siempre estudió navegación, y en los primeros días de diciembre de 2017 ya estaba convencido que los tripulantes del ARA estaban muertos. "Ahí se me despertó este viejo anhelo y dije: yo puedo aportar sobre esto. Y me puse escribir, por eso será un homenaje a la tripulación del ARA San Juan. Adquirí fuerza, puse lo mejor que pude, superando el dolor. Si es un buen trabajo o no, lo dirá la crítica, pero se hizo en esas circunstancias. Me levantaba, me afeitaba y me sentaba en mi vieja computadora y hasta que no escribía 300 palabras no paraba y ahí volvía a la cama hecho bolsa. Y a la tarde otras palabras mas y los domingos y lunes y lo termine así", relató.
Mendoza señala que el argumento de los franceses devolviendo a España las islas es conocido, pero en forma dispersa. Los herederos de Bougainville ofrecieron a la Argentina su diario de viaje, que es el que usó para escribir "La vuelta al mundo de un francés", y ahí está todo, pero escrito en idioma francés del siglo XVIII y hacía falta un experto para descifrarlo correctamente. Mendoza lo es, por eso pudo hacerlo. "Este libro trata de integrar todo lo que había disperso y lo que nadie sabía también. Esto lo muestra como algo homogéneo, creíble, porque cada cosa va con su documento", dijo el investigador.
La historia
El primer interés de Mendoza fue el personaje que se encarga de la fundación de la colonia y luego de la devolución de las islas: Louis Antoine de Bougainville. Era un hombre apasionado por las islas y emprende su colonización con autorización del rey, pero con capitales familiares crearon la compañía y se vinieron. Eso fue tiempo después que Francia perdió una guerra importante con Inglaterra, perdió Canadá, el Quebec francés. Bougainville participó en esa guerra y salió de ella destruido personalmente, entonces vio en esta colonización la posibilidad de la revancha después de la derrota.
Louis Antoine de Bougainville
"El fue el primero en explorar las islas y lo que escribió es maravilloso, estaba impactado con los vientos, con las mareas, con todo, lo que no implica que cuando el rey le dice que hay que devolverlas, las devuelve. Y a pesar de todo el afecto, reconoce el derecho español eso está muy en evidencia en el libro", dijo Mendoza.
Pero antes surge el nombre de las islas. Bougainville crea su empresa en la ciudad de Saint Maló, en Francia, donde a las mujeres se las llamaban "malouinas", y cuando le pide permiso al rey para colonizar las islas en 1763, ya las nombra así porque no tenían nombre. De Malouinas se castellaniza a Malvinas.
Los relatos de Mendoza se tornan exquisitos cuando se detiene en los detalles que son los que terminan dando sentido. Los pobladores de Saint Maló eran propietarios de parcelas pequeñas que no les alcanzaban para sobrevivir, por eso muchos de sus recursos eran del mar y se especializaron en la pesca del bacalao en Polo Norte y en la Guerra del Corso, ellos equipaban barcos para la guerra, entonces las familias dejaban el arado y agarraban las armas. Todo esto, explicó el historiador, implicaba que en la pesca y en la guerra los hombres morían y no volvían, entonces era común ver mujeres solas criando 4 o 5 hijos. "Por eso que las islas lleven el nombre de las mujeres de Saint Maló, de las malouinas, aguerridas, batalladoras, es una cosa muy linda", aseguró emocionado.
En el libro, el 80 % de la documentación usada es francesa y se reproduce, la historia de Bougainville es una historia francesa y el personaje es en Francia lo que San Martín en Argentina.
Cuando este francés recibe la orden de devolver las islas, el rey le proporciona dos navíos nuevos, se hizo un acto muy simbólico donde arriaron la bandera francesa e izaron la española.
Podría haber sido el fin de Bougainville porque además del afecto por las islas, quedó destrozado económicamente. Pero no fue así. Presentó su situación ante el rey e idean algo para "salvar los gastos", no para ganar plata, recalcó Mendoza.
Ya había construido un pueblo, tenía una capital que era el Puerto Luis (en homenaje al rey), tenía embarcadero, barcos, almacenes, casas y 150 colonos canadienses "que estaban chochos en Malvinas donde no se hiela el mar y la nieve cae sólo 3 días al año".
Entonces Francia sugirió a España que compre la ciudad para que Bougainville recupere la inversión, y así fue.
Nuevas historias
Apasionado con el personaje francés, Mendoza no se detiene cuando Bougainville entregó las islas sino que lo siguió en sus locas aventuras que lo convirtieron en el primer francés en dar la vuelta al mundo. "Sobresale el personaje, hay una enorme poesía en Bougainville".
Después de devolver las islas se va a Río de Janeiro, carga mercadería y vuelve a vender a Buenos Aires, "creo que ahí hizo una gran fortuna y ese es aporte lo hago yo y no está en los libros de Bougainville, que son varios", asegura con cara de satisfacción infantil.
Bougainville es un hombre del Siglo de las Luces, de La Enciclopedia, y para dar la vuelta al mundo carga en el barco a un naturalista, el botánico Philibert Commerson, a un cartógrafo y a un astrónomo y fueron estudiando a lo largo del viaje. En Brasil les impactó la Santa Rita y llevaron varios retoños a Francia, por eso en ese país se la conoce como la bungavilla. "Esos dos juegos de palabras, el de Saint Maló, malouinas y Malvinas, y el de Bougainville, bungavilla para la Santa Rita, tiene a mi juicio una carga emotiva".
En la vuelta al mundo llegaron a Tahití y ese encuentro fue como llegar al paraíso, tan bien les fue que cuando se van, un tahitiano se va con ellos. Ya llevaban más de un año de viaje y Commerson viajaba con un sirviente que lo atendía. "En Tahití todo era coco, bananas, tahitianas... y los tahitianos empezaron a perseguir al sirviente de Commerson hasta que un grupo lo agarra y lo desnudan y descubre que era una mujer que venía disfrazada (Jeanne Baret) y fue la primera mujer en dar la vuelta al mundo", cuenta Mendoza.
Y agregó: "La cuestión de fondo es que los tahitianos siguen siendo colonia francesa porque ellos quieren, pero los ingleses en Malvinas son trasplantados, llevados allí hace 150 años, por la fuerza echaron a los argentinos, ellos se impusieron por la fuerza. Con esto hice lo que pude, pero que va a ser un aporte, estoy seguro".