Cuando los alumnos de la escuela de edcuación especial SARM se subieron al colectivo no esperaban encontrarse con un chofer como el que les tocó. Es que lejos de sólo manejar, el hombre habló con los chicos, que iban a comer una hamburguesa en el centro, se tomó algunos minutos para hablar con los chicos y mostrarles su buen carácter.
El hombre los llevó del establecimiento a la parada y parece que algo lo conquistó en esos peques, que no podían más de la alegría por su salida. Cuando llegó a la parada ya sabía a qué iban, así que llamó a una seño y le dio $200. “Para el helado”, le dijo con un guiño. Los alumnos se dieron cuenta en el momento y no pudieron evitarlo: abrazaron y agradecieron a su nuevo amigo, que no pudo contener la emoción y hasta un par de lágrimas.
Las docentes, que habían ido a festejar junto con los chicos que una de ellas hacía la residencia, contaron la historia que vivieron en el colectivo. Mirá el mensaje completo: