Los internos del Servicio Penitenciario de Chimbas dejarán de comer alimentos preparados en el mismo penal para recibir viandas compradas y decididas por un nutricionista. Esto costará unos $200.000, lo que da unos $120 el desayuno, almuerzo, merienda y cena de cada interno.
Esta decisión se debió a que las autoridades comenzaron con la refacción y refuncionalización de la cocina del Penal, donde antes internos y penitenciarios preparaban las cuatro comidas diarias.
A pesar del gasto que deberá hacer durante un tiempo el Estado, el ministro Emilio Baistrocchi aseguró que la nueva cocina garantizará la calidad de los alimentos y también una reducción importante en los costos del Servicio Penitenciario.