“Prefiero no dar mi nombre por temor a las represalias”, así comenzó la entrevista la vecina de Calos Sardiles un hombre que pide ayuda para reubicar a sus mascotas después de que la Justicia de Faltas lo intimó a sacarlas de su domicilio.
Esta mujer reconoció que fue ella la que denunció a Sardiles y agregó que “ya no se puede vivir con los olores y ruidos”. Según ella, este hombre vivía, hasta hace pocos días, con un total de 17 animales.
Esta gran cantidad de canes generaba malos olores y los aullidos permanentes llegaron a ser “insoportables”, aseguró, la señora quien agregó que mando a levantar una gran medianera pero aún así no podía soportar las molestias a diario.
“Yo sé que mucha gente me criticara por hacer la denuncia, pero tengo que mejorar mi calidad de vida y la de mis hijos”, concluyó esta vecina capitalina.