No es la primera vez que visitaban San Juan. Soledad Martino
y Diego Castro, los bicampeones mundiales del World Salsa Summit, fueron jurados
en la competencia de ritmos latinos que se realizó en San Juan con el foco
puesto en las semifinales que se realizarán en Córdoba.
"Estamos buscando representantes por zonas y esta noche estamos
en San Juan con participantes de Mendoza para llegar a la semifinal en Córdoba”,
contó Diego.
Sole agregó: "queríamos que en la semifinal sea federal, que
haya representantes de todas las provincias, para eso hicimos competencias en
todas las regiones”. Diego destacó que desde hace 10 años viajan por el país con
las competencias y han venido varias veces a San Juan. "Los bailarines
crecieron, se nota el trabajo que hay. Vimos mucha camada nueva que viene con
empuje y es lo importante, alentar a los talentos para que haya más
representantes de Argentina en los mundiales”.
Ellos evalúan en cada categoría: tiempo, musicalidad, técnica,
dificultad, asociación y conexión, coreo y presentación general, cada uno tiene
un porcentaje diferente en la sumatoria total. Pero más allá de controlar que
se cumpla el reglamento y sus pautas, ellos ven más allá. "Uno de los objetivos
principales que buscamos es que no sólo se ejecute una coreografía sino que se
vea que se baila, que se disfruta, que más allá de la técnica, nos llegue que
están bailando y no repitiendo algo. No es fácil porque juegan en contra los nervios,
la experiencia, muchos factores porque antes de ser artista uno es un ser humano”,
aseguró Soledad.
Juntos a la par
Diego y Soledad son pareja en el escenario y en la vida
desde hace casi 10 años. Ella es de Córdoba y él se crió en Mar del Plata, se
conocieron bailando, hasta que Diego se radicó en la tierra de Sole.
"Estamos casados hace
un montón de años…”, dice Diego y ella bromea "no se acuerda ya, hace 4 años”. Diego
destacó que tienen la suerte de disfrutar de lo que les gusta arriba y debajo
de las tablas. "Somos representantes de Argentina en eventos a nivel
internacional y tenemos la bendición de ser bicampeones mundiales de esta
competencia, World Salsa Summit. Y ahora empujando a los artistas para que
seamos cada vez más afuera”
La pareja tiene planes, quieren competir un año más y después,
apuntar a transmitir su experiencia, en su propia academia y también afuera. "Compartir lo que sabemos es la manera de
dejar un legado. Los títulos sólo trascienden si uno trabaja compartiendo. Hay
mucha camada nueva que no nos conocen y una manera de seguir estando y viviendo
de esto que amamos es buscar otros vértices y pasar a instancia de jueces
organizadores con nuestra experiencia”, contó Soledad.