En la intersección de calle Aberastain y Sarmiento hay un mural, como tantos otros en Santa Lucía, pero éste tiene algo especial y terrorífico. La figura de una niña sentada, con pintura en los ojos de color rojo, simulando lágrimas de sangre, espanta a los vecinos de zonas aledañas. A otros, más amantes de las cosas oscuras, les genera el ámbito propicio para sacarse fotos con la niña que llora de fondo.
domingo 5 de abril 2026





