Aunque parezca increíble fueron los responsables del propio supermercado Galves, de Media Agua, los que solicitaron ante el ministerio de Salud Pública la inspección que terminó en el decomiso de una importante cantidad de fiambres y lácteos. Así lo confirmaron desde la división Alimentos de la cartera.
Tal como debe hacer todo negocio, los propietarios del supermercado sarmientino solicitaron la inspección en Salud para poder habilitar el reconocido comercio. Dos ingenieras, recientemente incorporadas a la división Alimentos, estuvieron a cargo de la inspección. Todo estaba bien hasta que les tocó revisar la cámara frigorífica del local, que estaba fuertemente stockeada. Allí certificaron que gran parte de los fiambres y lácteos estaban vencidos.
Ante esta situación, se labró un acta de infracción. Ahora es el Juzgado de Faltas de turno el responsable de sancionar con una multa o con la clausura preventiva esta contravención.
Cabe destacar que la división Alimentos no realiza inspecciones sorpresa sino que se hacen por pedidos de habilitación de comercios o tras recibir una denuncia de un consumidor, generalmente en forma anónima al área gubernamental.