Lejos de pasar una infancia rodeado de autitos, balitas y trompos; Andrés Ovalle, el hoy estrella de la Feria Municipal, con apenas 7 años comenzó a trabajar con pico y pala alrededor de las verduras y hortalizas. Un trabajador incansable que a sus 71 años sigue firme a su trabajo y a sus convicciones políticas con el partido Bloquista.
Es la estrella de todos los eventos que hay en San Juan. Claro, es que además de ser el verdulero más querido de San Juan, don Ovalle siempre tiene el artículo perfecto para cada fiesta. Espuma para carnaval; remeras, gorros y vinchas para los partidos; juguetes para los niños y hasta paraguas. "En mi camioneta siempre llevo paraguas y sombrillas por las dudas. En los eventos que empieza a llover, saco los paraguas y los vendo. Todos se quedan sorprendidos y me preguntan: ‘¿Cómo sabías que iba a llover?’, son muchos años en la calle”, comenta con una sonrisa pícara Ovalle.
Su pasión por el partido Bloquista lo llevó a plasmar la estrella que los identifica en su camioneta Chevrolet modelo ´73. Si bien gracias a su trabajo Ovalle prosperó y cambio la Chevrolet por una camioneta más nueva, todavía guarda la cúpula con la estrella pintada. "Es una reliquia”, aseguró.
Dos esquinas del centro sanjuanino, General Acha y Córdoba y 9 de Julio y Mendoza, fueron los lugares elegidos por Ovalle para instalar sus verdulerías. Hace unos meses las dejó en manos de dos de sus hijos y se mudó a la feria de la Capital "a probar suerte”, según manifestó.
En una esquina y con su infaltable sombrero, Ovalle atiende a sus clientes. Algunos fieles que lo eligen desde hace años y otros que al pasar son seducidos por el vendedor nato. Entre los tomates, acelgas y lechugas, bolsas con pelotas de distintos equipos de fútbol llaman la atención de todos los que pasan por su puesto. Es que Ovalle, los días domingos se instala en el Parque de Mayo y vende luminosos, pelotas y cualquier juguete que sea del agrado de los más chicos.
Así es como se gana la vida, día tras día. Entre las verduras y los luminosos; entre los paraguas y las espumas para carnaval. Un hombre que a sus 71 años de edad no piensa dejar de trabajar. "Me levanto a las cuatro de la mañana para venir a la feria. Hay veces que directamente no duermo porque los días domingos termino de vender en el parque a las dos de la mañana”, manifestó con los ojos cansados.
No sólo es un apasionado por el trabajo. El Bloquismo es su mayor pasión. Reconocido entre los socialistas don Ovalle es un convencido de sus principios y asegura que "todos los bloquistas somos decentes”.
Su amor por San Juan no se queda atrás. "Si me dan una casa en cualquier lugar del mundo no la acepto. Me fui a vivir a Buenos Aires, pero a los meses me volví. Siempre he estado acá, en San Juan me casé, nacieron mis seis hijos, los crié y es la provincia que me dio de comer toda la vida. No la dejo por nada”.