Don Nicolás es un chapista de 59 años,
chimbero desde la raíz, que con solo educación primaria completa y de manera autodidacta realiza muestras
explicativas sobre la historia
sanjuanina por medio de objetos antiguos desde el 2014 en escuelas, plazas, ferias,
etc. Participó en dos ferias del libro en Chimbas con la temática "Recuperemos
el libro y la lectura en la familia”. Su sueño es una biblioteca popular.
La iniciativa surgió de una simple
conversación con su hijo menor Valentín, que al pasar frente al busto de
Sarmiento ubicado en la plaza municipal de Chimbas, despertó en la familia
Cabrera la necesidad de mostrar los objetos que durante años pudieron conservar
y conseguir.
A pesar de que para el Día del Maestro del 2014
no fue posible llevar a cabo una exposición temática en la plaza departamental,
el colegio Parroquial Andacollo le abrió las puertas a Nicolás para exponer su
colección de monedas, libros, medallas, fotografías sobre algunos mesones en el
patio de la escuela dando comienzo así a la muestra itinerante de curiosidades históricas.
Luego organizó una muestra el 17 de octubre de
ese año con la temática del día de la Lealtad Peronista, expuso en el paseo de
artesanos de Chimbas y en la feria del libro en dos oportunidades y con motivos
del Bicentenario de la Independencia Nacional, estuvo presente en la
inauguración del mural del Bicentenario y el locro popular de la Plaza Laprida
el día 9 de Julio de 2016.
También la escuela Ernesto A. Bavio lo recibió
en los patios de la institución, organizando un programa especial con su
exposición para que todos los chicos pudiesen tener acceso a las historias que
Nicolás tiene sobre sus objetos, enriqueciendo así y de manera tangible lo que
los chicos leen en los libros sobre nuestra independencia.
En San Juan no abundan las reliquias
históricas y poco comunes de nuestro pasado, los terremotos solo dejaron a su paso tantas pérdidas patrimoniales y
culturales como vidas, y es por eso que solo llegamos a este tipo de objetos
tan particulares en museos, bibliotecas y otras instituciones.
Muchos de estos tesoros están resguardados en las despensas, piecitas
del fondo y baúles de muchos sanjuaninos que pudieron conservar algunas piezas
a través de los años. Ahora bien, ¿quiénes están dispuestos a compartirlos con
toda la sociedad? Quizás por miedo a la manipulación de estos tesoros
familiares con fines solo económico, o porque el estado de estos objetos no es óptimo
para la exposición o porque quienes los
conservan desconocen el verdadero significado social que poseen y lo más complicado aun, no tienen acceso a
un espacio para su exposición y preservación.
Don Nicolás lleva con él en cada una de sus
muestras una carpeta con hojas en blanco donde, como en un "muro”, quien lo desee puede comentar con
una crítica, una halago, un agradecimiento o simplemente un saludo. Chicos ,
docentes, autoridades y la mayoría de los ciudadanos expresan su deseo de la
biblioteca popular en donde este defensor de la lectura encuentre el espacio ideal
para su muestra, al alcance y más cercano para quienes deseen saber un poquito
más de nuestro pasado.