Johnny Tedesco aparecía en el video con un pullover escote en V y pantalones ajustados. Eneo Carrizo tenía un pullover igual y además imitaba los movimientos desarticulados de las piernas flacas de Tedesco. Raúl Lavié salía de impecable traje, y Carlos Codó lucía un traje elegantísimo, más el plus de los lentes negros que le sumaban personalidad moviéndose por todo el escenario. Violeta Rivas, en la pantalla del escenario, estaba con un vestido de sirena plateado, y Silvia Oviedo no se veía menos glamorosa con su vestido de gala en su silla de ruedas.
Diez abuelos, de 70 años promedio, brillaron en el escenario de la residencia Eva Duarte, más conocido como Hogar de Ancianos, interpretando con playback a los personajes del Club del Clan. Fue el pasado 15 de junio, en la celebración del Día Mundial de la Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, como muestra de los talleres de artes del Centro Cultural.
El grupo disfrutó tanto, que ya están aceleradísimos pensando en la próxima obra a presentar: "Si nos sigue yendo tan bien vamos a empezar a cobrar entrada", dijo Codó y arrancó la risa de todos.
El tema fue así: empezaron con la idea de representar un tema de Michael Jackson pero pronto se dieron cuentan que querían algo con lo que se sintieran más representados, y decantó en el Club del Clan. Cada participante eligió un personaje. Francisco Alarcón era Perico Gómez; Silvia Oviedo, Violeta Rivas; Eneo Carrizo, Johnny Tedesco; Marta Melián, representó a Cachita Galán. Codó era Raúl Lavié; Herminia Molina, Jolly Land; y Juan Amorós, Palito Ortega. También actuaron Lalo Fransen, Chico Novarro y Nicky Jones. En el gran cierre cantaron El Camaleón mientras de pie o en silla de ruedas, todos bailaban en ronda.
Una semana después aún seguían exaltados y hablaban todos juntos, cada uno quería contar algo. Había tanta emoción en el aire que parecía la antesala de un viaje de egresados. "Yo estaba tranquilo en el acto, no tenía nervios, era como si estuviéramos practicando", aseguró Alarcón.
Codó aprovechó para contar anécdotas artísticas de Lavié, que fue su personaje sobre el escenario, y como casi lo matan los tangueros porteños cuando éste sacó El Tangacho, una especie de tango- pop.
"Hicimos una coreografía, fue un acto completo dentro de las capacidades nuestras, lo más parecido al original", aseguraron.
Necesitaron un mes de ensayo y tuvieron que movilizarse para conseguir los atuendos apropiados. "Si la señora Mirtha Legrand pide 40 vestidos, los tiene. Si Susana Giménez pide cualquier vestido, lo tiene. Nosotros no, acá no hay plata para eso", aportó Amorós.
Valentina Viviani, directora del centro cultural y organizadora de esta puesta en escena, consiguió todo lo necesario para que ellos brillaran. "A mí me lo regalaron al vestido", grita desde el fondo y acomodándose en su silla de ruedas Marta Melián. "A mí me encanta cantar, hace 4 años que estoy acá y cuando estaba en el hospital de Albardón me ponía a cantar sola y me decían 'Marta cantá' y yo les decía pero tírenme un caramelo por lo menos". Ellos bromeaban con todo.
Son todos aficionados en esto del canto y el baile, pero podrían acostumbrarse rápido a la fama. "Ya estamos preparando otro acto pero es una sorpresa... no lo hablamos con la prensa todavía pero vamos a hace algo similar... no tenemos fecha todavía pero tendrán que darnos tiempo para prepararnos", advirtió Codó, compenetrado en el personaje de cantante famoso.
Una abuela rubia y chiquita, sentada en primera fila en su silla de ruedas y que casi no había hablado, aclaró: "Verá que yo soy la más seria".
"Lo importante es que nos hemos divertido. Disfrutamos, nos dio mucha alegría y satisfacción el poder alegrar a los que estaban presentes. Y escuchar esos aplausos... era un sueño", confesó Alarcón.
El sketch del Club del Clan tiene video y está en Youtube. "Es un proceso que hemos disfrutado mucho, hemos aprendido. Han descubierto que podían bailar, que se acordaban de las canciones. Fue muy satisfactorio y movilizador y eso sirve para seguir haciendo cosas, que es lo más importante. Esto no era un acto para las autoridades, era el acto de ellos, para ellos, lo habían trabajando ellos y les mostró que cada uno tiene el valor y que hacer lo que se quiere es lo más importante de todo", dijo Viviani.