Cupido se encaprichó en unir San Juan con Zaragoza y de esta manera se empezó a escribir la historia que en la actualidad tiene a Aitor García Carabantes (35) ejerciendo de mecánico y disfrutando de una hermosa familia. Todo esto a unos 10.700 kilómetros de distancia de su tierra natal.
Este maño aterrizó en la provincia hace prácticamente tres años, junto a su pareja Eli, una sanjuanina que conoció en España y la principal culpable de su nuevo anclaje en el mapamundi, y la pequeña Pilar, su hermosa hija nacida en suelo hispano y mudada a estas latitudes con tan solo seis meses. Desde entonces se ha ido adaptando a los paisajes y la forma de ser de los sanjuaninos, quienes, según precisó, es "lo mejor que tiene San Juan”.
A las primeras de cambio, en esos tiempos que hay que acomodarse al nuevo escenario y buscar una rápida vía para ganarse las habichuelas, Aitor trabajó en la agencia de quiniela de su suegro. Mientras, paralelamente, fue dándole forma a la idea de montar su propio taller mecánico.
Desde los 17 años que ejerce la profesión y en su camino le tocó poner en práctica sus conocimientos en talleres de marcas como Porsche, Cadillac y Hammer. "La verdad que es un mundo que me apasiona y después de mucho esfuerzo pude tener mi taller en San Juan. Además, aquí los coches son en su mayoría distintos a los que hay allí y eso me gusta porque me da la oportunidad de sumar aún más experiencia y más conocimientos”, comentó ‘Cañita’ –apodo con el que lo bautizaron por decir "tomemos una cañita”, en referencia a tomar los típicos vasos de cerveza tirada que habita en los bares españoles-.
Husmeando más fino en el ámbito familiar, Aitor está encantado de la familia que ha armado en Eli y Pilar, quien porta el nombre de la patrona de Zaragoza. "Estoy muy a gusto en San Juan, me han tratado muy bien desde el primer día. La familia y los amigos se disfrutan mucho. Y también es verdad que con esto de las tecnologías se hace más fácil estar lejos de los de uno. Con mis hermanos y amigos de España estoy permanentemente en contacto. Con mis padres, que son menos tecnológicos, tengo que usar el teléfono”, dijo García Carabantes, quien a modo de confesión dijo que le gustó mucho su primer acto del 25 de Mayo en el cole de su peque –"Eli me remarcó que tenía que ponerme bien derecho cuando empezó a sonar el himno”-.