Cuando una mujer de manera anónima llamó para denunciar que en un supermercado chino habían armado una pelopincho entre las góndolas, los inspectores no lo podían creer. Pensaron que era una broma de mal gusto. De igual modo, el jefe de Bromatología, Raúl Tomba, decidió enviar personal al lugar para corroborar que no fuera cierto. Grande fue la sorpresa al descubrir que la denuncia era 100 % real. El inspector se encontró con una pileta de lona en el medio del salón. De la pelopincho entraba y salía fresquito un niño asiático. Debido a la falta, le aplicaron una multa al súper.
La denuncia llegó a fines de febrero a través de un consumidor. "El inspector llegó y vio la pileta entre las góndolas. Increíble”, añadió Tomba, todavía asombrado ante el inusual hecho. La excusa de los propietarios del súper chino fue que el verano sanjuanino era insoportable y como habían recibido la visita de un sobrino de China, decidieron armar la pelopincho para que el pequeño se refrescara.
Los dueños además dijeron que como no tenían otro lugar en donde armar la pileta, decidieron hacerlo en el medio del comercio que atendían de lunes a lunes en horarios extendidos.
"Se confeccionó un acta de infracción porque está prohibido por la legislación vigente tener una pileta armada en el medio de un supermercado y peor aún, bañarse mientras se está atendiendo”, agregó el funcionario. Además del acta, se les pidió a los dueños que desagotaran la pelopincho de manera inmediata si querían seguir atendiendo.
Ante las advertencias, los chinos cumplieron y aseguraron que desconocían las leyes argentinas. No sólo desagotaron la pileta sino que también pagaron la multa de manera inmediata.
Tomba dijo que esta es la falta más insólita que hayan recepcionado en Bromatología. Tal es así, que al principio pensaron que era una broma. "Es raro que pase pero en la realidad suceden este tipo de situaciones que nos dejan a todos helados. Lo importante es no desestimar nada y constatar cada una de las denuncias que nos llegan en forma habitual”, concluyó el hombre.
El misterio del súper chino de Rawson
Los vecinos de la República del Líbano y Mendoza no saben qué pasó con el supermercado chino ubicado en Líbano y Entre Ríos. De un día para el otro cerraron sus puertas. Ya pasaron dos semanas desde que dejó de atender y se han tejido múltiples teorías alrededor. Pero lo que sí es cierto es que en el local está toda la mercadería y no faltaron las quejas porque se sienten ruidos dentro del comercio. Creen que son roedores.
Ante la duda si una plaga de ratas y pericotes está dentro del supermercado, algunos de los vecinos decidieron denunciar el hecho ante Bromatología, que se encuentra investigando la situación.
Dos causas
Las dos razones que motivan la mayor parte de las clausuras de negocios de venta de alimentos (ya sea supermercados, confiterías o rotiserías) son:
-La falta de higiene.
-Vender alimentos vencidos u ofrecerlos en las góndolas.