Entrevista

“San Juan tiene un código cuasi nazi”

El famoso especialista en derecho procesal. Adolfo Alvarado Velloso, pasó por San Juan y opinó sobre la administración de Justicia en la Provincia. Un análisis controversial.
lunes, 31 de agosto de 2015 · 07:15

Por Miriam Walter

El santafecino Adolfo Alvarado Velloso es uno de los abogados procesalistas más destacados de Latinoamérica. Dirige la Maestría de Derecho Procesal Civil de la Facultad de Derecho de la Universidad de Rosario, ha escrito más de 100 libros y con su vasta trayectoria pasó por San Juan para presentar uno de ellos. Cuestionó el nuevo Código Civil y habló del Código Procesal Civil de San Juan sin pelos en la lengua.

-¿Qué implicancias tiene para el Código Procesal Civil la reciente reforma del Código Civil?

-El Código Civil que es el que regula la vida de la gente va a hacer que la vida de los próximos 100 años sea de una inseguridad jurídica notable.

-¿Por qué?

-Porque el Código ha abandonado el sistema de normas que hemos tenido desde épocas de la conquista y hemos pasado a una cosa de ideales, de principios, de ideas vagas. Ahora nos vamos a manejar no con casos concretos si no con lo que es lo razonable, lo que es lo bueno, lo que es justo, cosas que son términos relativos. Pero además el Código Civil, hecho por jueces, no por abogados, lo que ha hecho ahora es meterse en lo que no podía meterse que es la regulación de la administración de Justicia de cada provincia. Desde siempre, desde 1853, todas las provincias le delegan a la Nación la facultad de legislar pero se reservan toda la legislación propia del hacer Justicia. No es lo mismo litigar en la selva chaqueña que en la ciudad de San Juan pero además se está tendiendo hoy, sobre todo con la Justicia de las etnias originarias, que los jueces pertenezcan a las propias etnias porque se trata de que el juez entienda lo que la etnia entiende por costumbre, los mapuches hace año que están peleando por tener una Justicia mapuche. Y esto fue siempre así, porque el problema entre dos campesinos de la Quebrada de Humahuaca debe resolverlo un juez de Humahuaca con la mentalidad de Humahuaca aplicando la ley hecha en Buenos Aires pero la aplica para humahuaqueños en la mentalidad de la gente que va a sufrir la aplicación de la ley. Este cambio lo que ha hecho es violentar el principio de reserva y, olvidándose que el legislador federal no puede legislar en materia procesal, legisla. Entonces les da instrucciones a los jueces de cómo actuar en cada caso concreto en materia de prueba y sobre todo a relaciones civiles que son de familia, matrimoniales, etcétera. Y eso hace que se pierda el sentido del debido proceso. La Constitución nos da garantía, el derecho a tener un proceso que está concebido en la Constitución como el límite al poder, a protegerse de la investigación de los jueces. Y esto le ha quitado este límite. Y esto es peligrosísimo, queda a discrecionalidad de alguien lo que puede ocurrir en mi vida, y ese alguien tiene el poder de quitarme la vida, la libertad, mi hija, el patrimonio… Y eso ya empezó a ocurrir. Al no haber normas sino interpretaciones a base de conceptos difusos, si la Argentina tiene 10 mil jueces, es posible que un juez diga que esto (señala un libro) es un libro y otro diga que es un tranvía. Antes los jueces decían ante un problema sí o no, ahora dicen sí, no, ni, so, verde, mesa.

-¿Cómo cree que se resuelve este dilema que usted plantea?

-No aplicando el Código Civil, hay planteos de inconstitucionalidad, de prórroga, vamos a estudiar, vamos a discutir, nadie lo discutió, no lo hizo una sola persona y se nota que hay muchas manos, y eso va a traer una inseguridad notable.

-¿Pero usted coincide en que había que aggionarlo al Código?

-Por supuesto, pero no con un cambio del sistema. Había que modificarle 100 artículos, no 4.000.

-¿Cuáles son los desafíos de las provincias con sus códigos procesales?

-Y las provincias por de pronto deben decir que hay una invasión de la jurisdicción provincial y que los jueces no pueden aplicar las facultades, ¿quién va a decir esto? ¿qué juez va a renunciar a ser una mezcla de Gardel y Robin Hood? Los jueces están contentísimos.

-¿Cómo evalúa la modificación del Código Civil en año electoral?

-Esto era conveniente para la Presidenta, que es la gran reformadora de las leyes, reformó todas las leyes.

-¿Le reconoce algo positivo al nuevo código?

-Mucho. Se ha metido en un montón de cosas en materia de familia, en materia de contratos ha aggiornado la vida del hombre. Cuando el civilista se dedicó a hacer Derecho Civil, lo hizo bien; cuando el civilista hizo Derecho Procesal, lo hizo mal. Son dos cosas distintas. Y ningún procesalista intervino en la redacción del Código Civil.

-¿Qué ventajas y desventajas tiene el Código Procesal Civil de San Juan respecto de códigos de otras provincias?

-San Juan tiene un código cuasi nazi. Es la copia del Código que promulgó el general Onganía que quería ser emperador de la Argentina queriendo un código unitario del país, no entendiendo que Chaco tiene cosas distintas que San Juan, hizo la ley y la llamó pomposamente Código Procesal Civil de la Nación cuando no pasaba de la Ciudad de Buenos Aires. Cuando ese código se aplicó en épocas militares, como eran gobernadores militares lo trajeron a cada una de las provincias, lo provincializaron, creyendo que era bueno unificarlo, con olvido de las particularidades de cada provincia. No entró a Santa Fe, ni a La Rioja, ni a Jujuy ni a Mendoza y en ese entonces ni a Córdoba ni a Corrientes, ahora entró en Corrientes y Córdoba también cedió, sólo que muy modificado. Y acá lo copiaron y hay un movimiento actual de jueces activistas que creen que tienen que fallar con la ley, sin la ley o aún en contra del texto de la ley, que son jueces justicieros, una mezcla de Robin Hood y Sherlock Holmes. Ese Código de San Juan lo han hecho con esa tónica. Es, junto con el de Santiago del Estero, uno de los códigos más perversos que hay en la Argentina. En la práctica usted no sabe qué le va a pasar.

-¿Qué Código procesal debería mirar San Juan para imitar?

-Hoy, Santa Fe. Que también ha sido desfigurado por los jueces, jurisprudencialmente. A rigor de verdad, el Código de San Juan, el de Onganía, lo hicieron tres personas: un académico, un general de la Nación y un académico. Ninguno era abogado.

-¿Hay alguna solución para la lentitud de la Justicia y en particular para el fuero Civil?

-Cambiar el Código y abandonar el sistema de los jueces que son la mezcla de todo, al juez hay que quitarle trabajo no darle más. ¡Las cosas que hace un juez inútil y absurdamente!, anda tomando audiencias, interrogando a los peritos, hace estadísticas, busca papel higiénico, y no hace sentencias.

-¿Cómo ve el juicio por jurado?

-Es la única forma que el pueblo tiene de participar en la Justicia. Arranca en 1215. Tiene que ser gente lega, saber si el hecho existió o no existió, el jurado delibera y no explica por qué, la certeza es que 12 personas se pongan de acuerdo. Tenemos una deuda de 160 años con el jurado. Empezamos los cordobeses con un jurado falso. Ahora lo tenemos en la provincia de Buenos Aires y el resultado es que hay más condenas ahora que antes, es como si el pueblo estuviera vacunado contra el delito y no lo soporta, son más proclives a ver que hay delito, a veces los jueces miran otras cosas. Y Santa Fe tendrá pronto juicios por jurado. Vamos a tener que llegar. Es difícil y es caro, los jueces se oponen porque les saca el poder.

 

Una obra clave

Adolfo Alvarado Velloso vino a San Juan a presentar el libro Lecciones de Derecho Procesal que hizo junto al abogado sanjuanino Mariano Ibañez. A lo largo de 900 páginas propone un sistema aplicado a la ley sanjuanina.

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