El hecho de que la geoforma bautizada como el "Submarino" haya sufrido la amputación natural de uno de sus "periscopios", y la noticia haya trascendido los límites provinciales, no le hizo mella a la afluencia de turistas que recibe el Parque Ischigualasto, y menos en plena temporada de vacaciones de invierno.
Patrimonio de la Humanidad, el Valle de la Luna, como también conocen a la segunda cuenca expuesta del Período Triásico más grande del mundo, recibe por estos días una catarata de turistas, según informaron con orgullo las autoridades del Ministerio de Turismo y Cultura.
Según los últimos cálculos del área de Turismo, los visitantes se cuentan a razón de más de mil por día. Además del recorrido de tres horas por el parque Ischigualasto, el siguiente spot más preferido por los turistas es el flamante museo William Sill.
A raíz de la pérdida del "periscopio" tanto el pueblo de San Juan como las autoridades de gobierno han puesto en el tapete de las atracciones geomórficas al "Coro", un grupo de columnas que semejan una formación coral, y que podría integrarse al recorrido habitual para reforzar el interés turístico en el Parque.