10.000 muertos dejó el terremoto del ’44, la catástrofe natural más trágica que haya sucedido en el país. Para recordar a las víctimas en el 2001 el ex gobernador Alfredo Avelín inauguró un monumento en Avenida Libertador y Paula Albarracín de Sarmiento. Una llama votiva eternamente encendida es la pieza central del monolito. Actos vandálicos llevaron a las autoridades de Gobierno a apagar la llama hasta nuevo aviso.
Internos del Penal de Chimbas fueron quienes tuvieron a cargo la tarea de construir el monumento que tiene además de la llama una capilla que también tuvo que cerrarse porque en horas de la noche ingresaban vándalos y la destruían, incluso se detectó la presencia de personas que mantenían relaciones sexuales en el lugar.
El monolito es uno de los homenajes que se le rindieron a los muertos en la tragedia además de la plaza Hipólito Irigoyen o más conocida como Las Lomitas, construida con escombros que quedaron después del movimiento telúrico. Posteriormente a estos homenajes, la Municipalidad de la Capital construyó el Museo de la Memoria, en donde se recuerda a las víctimas del terremoto y también hay un sector en donde se reproduce el movimiento del sismo.
Personal de la Municipalidad de la Capital se encarga del mantenimiento del monumento, que ha sido pintado en dos ocasiones en los últimos meses por los grafitis que le escriben.
El próximo 15 de enero se cumplirán 70 años del terremoto del ’44 y para la ocasión quieren reavivar la llama votiva. Piensan en la posibilidad de custodiar el monumento en la noche, momento del día en el que se producen la mayor parte de los daños. Es que aunque el monolito se encuentre ubicado enfrente a la Comisaría 4º, lo mismo los vándalos destruyen todo a su paso. Una vez hasta se robaron los picos de gas.
domingo 5 de abril 2026





