Acercándose al puente sobre el Río Bermejo, de 270 metros de largo, se empieza a ver que los pilares donde se apoya la monstruosa estructura están cortados al medio, dejando medio metro de aire y, a los costados, unos ladrillos de hormigón apilados son los nuevos sostenes. Este puente -que es el más largo del trayecto entre Ischigualasto y Huaco, el más intrincado de la Ruta 150, actualmente en construcción- en perspectiva se ve un poco chueco luego de haber sido elevado 50 centímetros sin romperlo, en el marco de una tarea que es toda una proeza y única en el país. Es que esta estructura de 1.800 toneladas quedó baja respecto de los cálculos y por eso Vialidad Nacional contrató a la empresa internacional especializada Freyssinet para que la suba 2,5 metros respecto de la altura inicial.
El puente está conformado por 9 segmentos de 30 metros cada uno, sostenidos por dos pilares de 1,5 metros de diámetro cada segmento. Los trabajos consisten en elevar toda la estructura secuencialmente, de a medio metro por vez, para que no se rompa. Para esto, se usan gatos hidráulicos de gran potencia y blocks de cemento que sirven de sostén provisorio. Al alcanzarse la altura deseada, se hormigonará la parte que falta en cada uno de los pilares haciéndolos más altos y se sacarán los ladrillones y los gatos. El primer medio metro se elevó en 10 días y se prevé terminar toda la elevación entre el 5 y 10 de diciembre, según dijo Juan Molina, el jefe de Obras de Vialidad Nacional.
“Yo no tengo antecedentes de que se haya hecho esto con un puente en el país. Esta es una obra escuela, nuestra gente se ha capacitado en la misma obra y tenemos asesoramiento permanente. La Ruta 150 es una de las obras más ambiciosas del país, no solamente con lo tiene que ver con lo económico sino con la obra de ingeniería, soluciones en este tipo de obras que son únicas o muy particulares nuestras”, evaluó el titular del distrito San Juan de Vialidad Nacional, Rubén Lomas.
Meses atrás, el puente sobre el Río Bermejo estaba casi terminado, cuando se dieron cuenta de que le habían errado a los cálculos por los cambios hidrológicos. En vez de erosión, el caudal trajo sedimentación y dejó apenas una luz debajo del puente, cuando antes cabía por debajo una máquina de 5 metros de alto. “Se acumularon 2 millones de m3 de sedimentación inesperada”, estimó Lomas. Entonces, se tomó la decisión de levantarlo.
Los cambios hidrológicos también afectaron un puente nuevo sobre el río Jáchal en el tramo San Roque-Huaco, cuya alcantarilla se desmoronó con una crecida. Además, en el tramo Ischigualasto-Agua de la Peña, se cambió el proyecto de acuerdo al funcionamiento de las cuencas y en lugar de un túnel harán dos puentes arco: “Vimos cómo se comportaba la cuenca en vivo y en directo y teníamos datos que nos llevaron a ver que no haríamos más puentes con pilas por los impresionantes arrastres. Y en los ya hechos se hará protección en las pilas”, explicó Lomas sobre las demoras en la obra.
Según dijo Molina, cuando se concluya con la elevación del puente sobre el Bermejo, deberá restituirse el hierro de las pilas y hormigonarlas. Después se harán los estribos que son los extremos del puente y los terraplenes que son sus accesos. Finalmente, se deberá pavimentar y colocar barandas y señalización, con lo que se espera que el puente esté terminado a mediados del año próximo.
Justamente, julio de 2014 es la fecha que dijo Lomas que tienen prevista para habilitar toda la nueva ruta para el turismo, que es un trazado cotizado en 1.215 millones de pesos, totalmente nuevo entre Ischigualasto y Huaco, de una descomunal belleza y con una función estratégica en el futuro, dentro del Corredor Bioceánico Central entre Brasil-Argentina y Chile, cuando el esperado túnel de Agua Negra esté listo.





