El análisis del día

Los medios también jugaron el clásico San Juan-Mendoza

En Mendoza informaron hasta de dos muertos en los incidentes de Concepción. La cifra de heridos que manejan es de 150. Y titularon con una supuesta tensión política. Nada de eso ocurrió. También hubo una guerra informativa: con rapidez, pero con imprecisión e intereses detrás. Por Sebastián Saharrea.
martes, 01 de mayo de 2012 · 13:49

Es difícil defender a la policía, y mucho más en los operativos del fútbol en los que se producen todo tipo de excesos, todos los días, en todas las canchas. Pero entre lo que se informó sobre los incidentes al final del partido entre San Martín y Godoy Cruz y lo que efectivamente ocurrió, hubo claras diferencias.

La mayoría de los diarios en papel, on line y los noticieros nacionales cerraron sus ediciones del sábado con la siguiente información: “al cierre de esta edición se habla extraoficialmente de dos muertos en San Juan que están camino a Mendoza”. ¿Cómo camino a Mendoza?, ¿encima que estaban heridos de muerte, no habían sido atendidos en San Juan? La fuente de esa información fue un twit enviado por hinchas del Tomba, levantados por la página oficial del club y reproducida por los portales de Mendoza.

Afortunadamente, no hubo muertos, pero esa aclaración no figuró en ningún lado. Y la cara de conmoción de los periodistas del fútbol a nivel nacional hablando de la posibilidad de más muerte en el fútbol, esta vez haciendo debutar a San Juan en ese casillero, no se remonta de ninguna manera.

Desde ese momento hasta ahora se habla de 150 heridos en la batahola sanjuanina, y ese es otro dato difundido desde Mendoza a ojo de buen cubero. En los hospitales de San Juan fueron atendidos 5 hinchas, y en Mendoza no hay datos que alimenten semejante cifra. Hubo algunos que llegaron a Mendoza heridos –como el caso más grave, del hincha con riesgo en un ojo- que fueron atendidos directamente en su provincia, pero nunca esa cantidad.

Mención especial para a “tensión política” titulada por el diario Los Andes como título principal de su edición del lunes. Definió como “tensión” a alguna versión en off de funcionarios mendocinos interesados en agrandar la hoguera y llevar agua para su molino. Pero desde el momento de los incidentes, lo que hubo fue contactos a nivel ministerial de ambas provincias en tono cordial. No hubo declaraciones políticas resonantes, ni quejas públicas sonoras: la “tensión” se redujo a un “piensan reclamar”, con el evidente interés de funcionarios mendocinos de quedar bien parados.

Lo que sí hubo fue violencia, de las que ocurren últimamente en todas las canchas donde juegan sanjuaninos y mendocinos. Cuando terminó el partido, los hinchas del Tomba demoraron su salida luego de la derrota por 1 a 0, y sin que ellos se fueran no se podían irse los locales. La policía los comenzó a desalojar a la fuerza y eso desencadenó la violencia, que se profundizó cuando parte de la hinchada verdinegra se acercó al sector del Tomba y la policía dispersó con balas de goma.

Hubo heridos –los citados-, hubo detenidos –más sanjuaninos que mendocinos- y hubo un tendal de destrozos dejados por los hinchas mendocinos en su retirada, incluyendo locales comerciales, casas y 9 patrulleros.

Algo parecido ocurrió en la fecha de ida, cuando los sanjuaninos visitaron Mendoza por la primera rueda y los hinchas verdinegros fueron arrasados a golpes por hinchas mendocinos sin policías a la vista, y con los autos de los sanjuaninos destrozados en su retirada, sin que el episodio hubiese significado un reclamo político y mediático virulento.

Esta vez, además de ese condimento político hubo uno deportivo. Godoy Cruz intentó sacar a San Martín de su cancha toda la semana previa, con el argumento de la seguridad, y el verdinegro se resistió a hacerlo porque se considera más fuerte deportivamente en su cancha. Los hechos demuestran que un cruce San Juan-Mendoza en el Bicentenario no ofrece más garantías.

Porque al día siguiente de la desgraciada violencia en Concepción, hubo otro clásico Mendoza-San Juan. Jugaron Independiente Rivadavia y Desamparados en el Gambarte –el estadio de la Lepra- sin hinchas del Víbora. Los sanjuaninos debieron pagar el pato por los destrozos ocasionados por los mendocinos cuando fueron al Bicentenario y destrozaron literalmente el estadio antes de irse y enfrentarse también con la policía. El presidente de la Lepra, Daniel Vila, twiteó con furia contra la policía de San Juan. Y en el plano deportivo, la Lepra no se fue de su estadio para jugar contra Desamparados.

El tono de las amenazas entre hinchas de Mendoza y San Juan requiere mesura a la dirigencia política y evitar la manipulación de los datos. Para evitar que esto sea una guerra a cara descubierta.


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