En una audiencia marcada por la gravedad de los hechos, la justicia comenzó a desandar el complejo entramado detrás de la internación de un menor de 4 años que ingresó al Hospital Rawson con un cuadro de intoxicación por estupefacientes y signos de violencia física. El único imputado, R.M. (35), un trabajador de delivery de PedidosYa, enfrenta ahora una acusación formal que podría devolverlo a prisión debido a su frondoso prontuario.
El calvario del pequeño comenzó el pasado 30 de abril, cuando R.M. lo retiró del establecimiento escolar a pedido de la madre, quien debía cumplir con obligaciones laborales. Cabe destacar que la pareja se encuentra separada desde septiembre de 2025, tras una relación marcada por la violencia psicológica y económica, que derivó en una restricción perimetral vigente contra el hombre.
La situación llegó a su punto crítico el 1 de mayo. Según el relato fiscal, Montori se comunicó con la progenitora para informarle que el niño había sido trasladado de urgencia al hospital tras sufrir un presunto golpe en la cabeza y presentar vómitos persistentes.
Al llegar al nosocomio, el escenario era grave. El menor se encontraba en un estado de exaltación. El padre no podía mantenerse en pie y era incapaz de articular una explicación coherente sobre lo sucedido. Tras una tomografía y análisis clínicos, los resultados confirmaron lo peor: el niño dio positivo en cocaína. Además, el médico legista constató lesiones en la cabeza y en el brazo derecho de reciente data.
Durante un allanamiento vinculado a la causa, personal policial procedió al secuestro de un envoltorio con polvo blanco, presuntamente cocaína, lo que refuerza la hipótesis de que el menor tuvo acceso a la sustancia mientras estaba bajo el cuidado de su padre.
El juez de Garantías Federico Rodríguez le dictó la prisión preventiva por el plazo de 2 meses tal como lo solicitaron los representantes del Ministerio Público Fiscal. La defensa a cargo de María Filomena Noriega solicitó lo contrario, que quede en libertad ya que tiene trabajado y es el sustento de la familia actual.
Actualmente, la causa ha sido caratulada provisoriamente como lesiones leves agravadas por el vínculo. No obstante, la fiscalía ha solicitado una contraprueba toxicológica de mayor precisión. Si bien el test realizado en el hospital arrojó un resultado "tenue", se busca determinar con exactitud la carga de droga en el organismo del menor y en el del propio imputado. El MPF compuesto por el fiscal Alberto Martínez y la ayudante fiscal Virginia Pérez también solicitaron la entrevista videograbada del nene ya que podría dar a luz lo que vivió entre el 30 de abril a las 18 horas del 1 de mayo, momento que fue internado en el Hospital de Pocito.
Por el momento, el Tercer Juzgado de Familia y la Asesora de Menores ha tomado intervención directa para resguardar la integridad del niño, mientras R.M permanece bajo la lupa de la justicia, con el fantasma de una nueva condena efectiva sobre sus hombros.