Empresarios: Jorge Miadosqui

“Me falta tener muñeca política”

Es propietario de Integral, librería y papelería, pero además es el presidente del club San Martín, pasión que comparte con toda su familia. Dice que muchos usaron el fútbol como trampolín político, pero que no es su caso. Por Viviana Pastor.
jueves, 22 de marzo de 2012 · 08:13

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

Jorge Miadosqui dice que el comercio es lo suyo, que se siente cómodo en el rubro y que es lo que sabe hacer. Sus padres eran comerciantes y él se crió vendiendo mercadería en el supermercado que tenía la familia, en el departamento San Martín. ¿Sería profético el nombre del lugar donde pasó su infancia? Ahora sigue ligado a él, como presidente del Club San Martín, el único equipo sanjuanino que juega en Primera división.

Miadosqui no tiene que hacer mucha memoria para contar su historia empresarial, ya que su primer negocio fue la venta de papel e insumos de oficina con la firma Integral, que hizo crecer y mantiene hasta el momento.

Integral nació en 1982, sólo como venta al por mayor de papel para comercios y con el foco puesto en abastecer al Estado y a grandes empresas. En la misma década el empresario creó una fraccionadora de azúcar, compraba la materia prima a granel y fraccionaba con marca propia, Caña Miel. Este negocio nació por la necesidad de tener azúcar en los últimos meses del año, en una época en la que este producto escaseaba. “Es un rubro delicado porque teníamos que lograr tener buenos precios a fin de año y cuando esta situación cambió, dejó de ser negocio y cerramos.  Es muy importante saber cuándo entrar y cuándo salir”, apunta Jorge.
Fue Integral, la papelería y librería, lo que le permitió el crecimiento empresarial que hoy ostenta Miadosqui. La firma comenzó como distribuidora de papel Ledesma (lo sigue siendo) y al papel le sumó primero insumos para fotocopiadoras, impresoras, y después se fueron añadiendo los artículos de librería escolar y comercial y la marroquinería (mochilas y bolsos). Miadosqui dice que la ampliación del negocio respondió a una necesidad de la demanda. “Las mismas  empresas nos pedían y nosotros queríamos abastecer, por eso se incluyeron los artículos de  librería escolar y las mochilas”, dice.

“Yo conocía lo que era estar detrás del mostrador, eso me permitió lograr una empresa consolidada en el rubro con una trayectoria importante”, señala el empresario.

El primer negocio lo abrió en calle Santiago del Estero, en un galpón que alquilaba. Cuando las ganancias se lo permitieron, Miadosqui compró el galpón y toda la esquina hacia calle Rivadavia y allí construyó el edificio donde está la casa central de Integral actualmente.

En el 2001 abrió la sucursal en calle Laprida y al mismo tiempo que crecía en el Gran San Juan, también se expandía hacia los departamentos alejados, Jáchal, Valle Fértil y hasta La Rioja, llevando artículos al por mayor.

El club y la familia
De la apacible infancia en San Martín, le quedan los recuerdos de la escuela Primaria, en la Ernestina Echegaray de Andino, y las picadas en los potreros, que allá abundaban. Paradójicamente, ya no juega al fútbol. “Jugaba mucho al fútbol cuando chico, ahora lo veo. Muchos dicen que los dirigentes son jugadores frustrados y puede ser, pero la dirigencia tiene que ver con algo muy particular, no tiene nada que ver con lo comercial, es una situación muy especial donde se combina la pasión con lo económico financiero”, asegura.

 A Miadosqui lo único que lo saca de su negocio o de su casa es el club San Martín. Confiesa que antes de dirigir la entidad, cargo que ocupa desde el 2004 con un periodo de alejamiento por renuncia en el 2008, le gustaba esquiar, pescar y andar en bicicleta. “Pero desde que estoy con San Martín el tiempo que le dedico es mucho, tal vez no tanto como en los primeros años, cuando tenía una situación delicada. Ahora todavía debo darle una hora todos los días para situaciones del día a día y no me permite hacer otras cosas. Pero me distraigo, uno se encariña con eso y lo hace porque le gusta”, señala.

Cuenta que cuando tomó la dirigencia, el club era una brasa caliente. “Creo que si veo la
situación para atrás, no puedo creer que haya agarrado el club en la situación que estaba”, dice. Sin embargo asumió porque  era parte de sus propios desafíos. Miadosqui asegura que siempre está buscando objetivos de crecimiento y con el club el objetivo que se propuso fue sacarlo de las deudas, ponerlo en un lugar importante. Recuerda que en su primer discurso como presidente del club San Martín decía que estaba en terapia intensiva, que la situación no era buena, que había que tratar de trabajar todos juntos y que lo iban a lograr, que lo iban a sacar de terapia y que los harían ascender. “Esas son las cosas que han sucedido, lo sacamos de terapia, ascendimos y descendimos y ahora hemos vuelto a ascender y tratamos de mantener la categoría y es importante. Es un desafío mío, no tiene nada que ver con la gente ni con el hincha, es particular. Donde uno dice: quiero hacer esto, quiero ver que el club sea otra cosa; y eso está pasando y me encanta, por eso disfruto lo del club”, asegura.

¿La capacidad empresarial le sirve al momento de manejar San Martín? Miadosqui dice que no. “Yo hago en el club cosas que no hago en mi negocio. Tomo decisiones que nada tienen que ver con lo comercial y si no las tomara no nos iría bien. Por ahí dicen que hay que tener capacidad empresarial para manejar un club de fútbol y eso es mentira. El ámbito del fútbol es muy especial, es una mezcla de cosas que por ahí la gente no las puede entender, los únicos que saben lo que pasa en el club somos los que estamos adentro, los que están afuera no tienen idea de lo que pasa”, sentencia.

Esta pasión por San Martín Miadosqui la comparte con toda la familia, “ayuda tener tres hijos varones”, aclara. Su familia la componen su esposa Dina y sus hijos. Gabriel, de 23 años, estudia periodismo deportivo en Buenos Aires, está  muy relacionado con el fútbol y trabajó en diario Olé, Clarín y radio Belgrano. “Eso tiene que ver con lo que se mama”, dice el padre orgulloso. Leandro, de 18 años, estudia arquitectura; y Andrés, de 13, estudia en la Escuela de Comercio. “Ellos comparten mi pasión, van a todos lados conmigo y me parece que eso facilitó toda la situación de convivencia familiar con las actividades de San Martín. Creo que se ha soportado mucho más teniendo varones, se me hubiera complicado un poco si hubiera tenido mujeres. Porque las mujeres pueden que estén a full con el fútbol pero no en lo que tiene que ver con la convivencia y hablar permanentemente de fútbol. En mi casa el fútbol es cuestión de todos los días”, reflexiona Jorge.

El club, la política
“¿Habilidades políticas? no, si fuera así me iría mejor. Del club San Martín salieron  muchos candidatos a gobernador, diputados (Jorge Escobar, José Villa, Juan José Chica), siempre algún cargo salió del club; tuvieron la posibilidad de ser más políticos que yo. A mí me falta eso tener la muñeca política, a lo mejor la tengo para manguear, para pedir y resolver situaciones que tienen que ver con el club. Pero al momento de transmitir me olvido y no soy político, soy temperamental. Creo que la política es una cosa que tiene que estar fuera del ámbito de los clubes, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Estoy convencido de que le va a ir mejor a un club que no esté atado a eso, no digo que no sea ayudado por el gobierno, pero hay que separar las cosas y que el club no se use como trampolín político porque cuando se usa así se pierde la visión de lo que tiene que ver con el club en lo deportivo, en lo económico, en lo financiero. Por eso digo que me doy cuenta que lo me falta en el club es ser político”, admite.

Un día Miadosqui tendrá que dejar el cargo en el club, pero por ahora eso no le preocupa. “No sé si hay alguien que esté hoy encaminado para seguir en el club. Si hay alguien que venga del club y que quiera seguir el proyecto que uno tiene y que lo pueda hacer, me encantaría que venga otro y que cambiara, porque los ciclos también se terminan en el ámbito de la dirigencia y repito la misma frase: hay que saber cuándo entrar y cuándo salir”, dice.

San Juan y su líder
“La provincia creció muchísimo. Cuando uno mira las cosas para atrás hay que tener memoria. Las cosas en San Juan han ido cambiando muchísimo con obras importantes que hizo el Gobierno y tiene que ver con un dirigente importante que es el Gobernador. Gioja es de esos mandatarios que pechan, que van para adelante, que consiguen cosas, tenemos esa ventaja. Esperamos que esto siga, que el país siga con una línea, porque las cosas son cíclicas en Argentina. Hay que entender que estas cuestiones cíclicas siempre han ido pasando con procesos económicos muy delicados, con perjuicio para la gente. El crecimiento es importante. Esperemos que podamos mantenerlo por muchos años. San Juan se ha visto favorecida por la relación con el ámbito nacional”, dijo Miadosqui.

 

 

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