Maleva, dogo y diseño

Diseños Trashions: La rebelión de la basura

Dos sanjuaninos le dieron una vuelta de rosca a los desechos de lona, electrónica y caucho para transformarlos en obras de arte moderno. Cubiertas, cámaras de bici, pancartas viejas, teclados rotos, son ahora carteras, sillones, vasos y lámparas. Es la era de la revolución no contaminante. Por Ernestina Muñoz.
jueves, 22 de marzo de 2012 · 08:57

Por Ernestina Muñoz
CANAL 13

La guerra mundial, el consumismo, la invención de la fotografía, la revolución industrial; son algunos de los factores que gatillaron a los artistas para experimentar fuera de la tradición del arte. Así nació el arte moderno, que pudo colocar como obra maestra a un urinario. Por supuesto que a Duchamp, Rauschenberg y Warhol los criticaron. Pero la intención era provocar una reflexión sobre la cultura de masas.

Esa revolución enamoró a dos sanjuaninos en Barcelona. Marta Oviedo y Juan Pablo Herrera vivieron en España 6 años y se sorprendieron del nivel de consumo europeo (antes de la crisis). Ella es licenciada en sistemas y él es ingeniero electrónico, tras el intercambio cultural, pasaron de las ciencias “duras” a estar más cercanos al arte.

“Allá la gente deja en la calle la basura, entendiendo por basura lo que ya no le gusta o sirve, aunque algunas cosas estén en buen estado. Así, fuimos armando un poco nuestra casa. Lo otro que nos sorprendió es que separan residuos para facilitar el reciclado”. De ahí nació el germen de “La Maleva, diseños trashions” que patentaron de vuelta en San Juan.

Viejas cubiertas de ruedas de camión y cámaras de bicicleta se tratan y reciclan para dar forma a carteras y bolsos en los que se destacan los aspectos industriales de parches, costuras, dibujos de huella y picos de inflado. La industrialización y  los plotters de gran formato permitieron la impresión en lonas para promociones o anuncios de fiestas barriales. Pero después del evento, o pasada la fecha que estaba publicada en el banner, o por error del plotter; la lona se tira. A esa basura, “les damos una segunda oportunidad sumándole diseño y creatividad”, publicaron los diseñadores en su página de facebook. 

“En España hay más conciencia de reutilizar elementos. Aprendimos eso y vinimos acá con esa idea de ir recuperando para hacer otras cosas”. Juan Pablo se dedica full time a esa industrialización artística: desde el diseño hasta el armado.

Marta se dedica a la restauración de muebles descartados y a la reutilización de artículos electrónicos que sacan de los centros de reciclado de la Dirección de Telecomunicaciones o bien del Parque de Tecnologías Ambientales de La Bebida, “aunque ahí es más difícil porque la gente tira todo tipo de basura junta, sin separar. Igual me hubieras visto, ¡trepada a montañas de residuos buscando cosas para reciclar!” cuenta con humor la mujer.

Conseguir caucho es lo más difícil porque para ello tienen que recorrer departamentos de la periferia donde transitan camiones. De las ruedas viejas que van quedando salen los diseños “trashions”, la contracción de trash que en inglés significa basura, y de fashion, moda. La marca del emprendimiento responde al nombre de la perra que tienen los Herrera en su casa y taller del barrio Los Piuquenes, en Rivadavia. Es un dogo argentino hembra que prestó la cara para el sello de la firma y que custodia la casa de los Herrera – Oviedo en Rivadavia.

Los materiales son limpiados, tratados y luego recortados y moldeados para dar como resultado lámparas de circuitos integrados, vasos de teclas (sí, de las teclas de un viejo teclado de PC), delantales de lona, “peluches” de caucho.

Lo que más venden son los accesorios para mujer como carteras y bolsos de lona y caucho. “A mí me gusta que se note de dónde viene, por eso les dejamos las marcas o los picos de aire, pero a los sanjuaninos todavía les cuesta aceptarlo”, contó Marta. “Son más monocromos, mucho beige y negro”. Por eso los productos con más colores salen más en las ferias de diseño o directamente en San Telmo, Buenos Aires, donde gracias a la hermana de Marta también comercializan la producción sanjuanina que elaboran desde hace un año.

Otro punto de venta privilegiado es el flamante Museo de Bellas Artes Franklin Rawson donde los productos se exhiben en la sala para compra del arte. Para ello debieron pasar una serie de requisitos estéticos para calificar.

Y el proyecto sigue, porque Marta quiere incursionar en ropa con una máquina de coser que consiguieron a través del Ministerio de Desarrollo Humano. Además, están ampliando el área destinada al taller, porque a futuro, estos locos lindos sueñan con dedicarse de lleno a esta actividad que abrazaron en España y afincaron en San Juan.

Si no se recicla, contamina

Lona
El plástico del cual están hechas las lonas, con un 60 a 70% de PVC, más la tinta de la impresión, vuelven muy difícil la reutilización de estos materiales.

Caucho
Su proceso de descomposición es sumamente lento y poseen una elevada elasticidad que impide su compactación. Después del recauchutado, el manejo tradicional es la quema que origina humo tóxico con la combustión.

Electrónica
La basura electrónica vertida a cielo abierto es altamente contaminante porque sus componentes son larga duración: plástico y metales como el plomo, arsénico, selenio, cadmio, cromo, níquel. Algunos artefactos hasta tienen oro, plata y cobre.