Escándalo en Tribunales: ¿Apretaron a un candidato a juez?
Es Luis Pelayes, quien se bajó sorpresivamente de su candidatura. ¿Qué pasó entre su postulación y su renuncia? Fuentes de Tribunales dijeron que hubo una “sugerencia” para que no vaya a un juzgado que podría ser clave.
Por Sebastián Saharrea.
Luis Pelayes fue a la entrevista con el Consejo de la Magistratura el jueves 27 de setiembre. Quería ser juez y se postuló voluntariamente, y al día siguiente tuvo lo que para ese momento era una buena noticia: quedó en la terna. Pero el jueves siguiente, el 4 de octubre, presentó su renuncia. ¿Qué pasó en el medio? Fuentes de Tribunales dijeron a Tiempo de San Juan que lo que realmente motivó el cambio de opinión del aspirante fue una llamada que recibió en el que fue alertado de no asumir como juez por una denuncia penal en su contra de un familiar. Y que eso lo hizo desistir para lo que la semana anterior se había manifestado dispuesto. El juzgado para el que se postulaba es el Primero de Instrucción, dejado vacante por el jubilado Leopoldo Zaballa Pringles, que podrá tener en el futuro causas extremadamente sensibles políticamente como el escándalo por las expropiaciones.
El propio aspirante explicó en su renuncia que lo motivaron razones “personales, familiares y emocionales”. Por su descripción, puede tratarse de una disputa que mantiene con su familia política: luego del fallecimiento de su esposa, Pelayes tuvo problemas con su suegra por la ocupación del inmueble donde vivía con su mujer y sus hijos y eso habría motivado una denuncia contra él. Pero esos motivos que invocan ya los cargaba desde hace tiempo atrás, antes incluso de haberse postulado. La pregunta entonces, es: ¿por qué decidió abandonar una candidatura a la postuló cuando ya cargaba con la denuncia penal?, ¿hubo algún cambio en la semana que medió entre su entrevista y su renuncia?
Pelayes no respondió a los llamados. Pero fuentes judiciales dijeron que hubo una llamada o un encuentro que precipitó la decisión del postulante que provocó una gran incertidumbre en los pasillos de Tribunales. Allí le habrían dicho respecto de la denuncia que acarrea: “una cosa es ser funcionario y otra es ser magistrado”. Una alusión bien clara a que la denuncia penal podría avanzar sin que nadie la frene. Y que podría ser causal de destitución aunque haya apenas asumido, mientras que no tendría inconvenientes si se mantuviera como secretario del Segundo de Instrucción, como hasta ahora.
Lo curioso es que esa denuncia penal que pesa sobre Pelayes es anterior a su voluntad de postularse como juez. Es decir que en el momento en que decidió presentarse, y en el momento en que fue voluntariamente a la entrevista, ya pesaba sobre él la posibilidad de un juicio penal en su contra. ¿Cambió algo en esa semana? Al menos en la causa, no. Eso es lo que más extrañeza causó en Tribunales y lo que alimenta la posibilidad de que el candidato hubiera recibido alguna “sugerencia” para automarginarse del concurso.
¿Y por qué alguien quisiera desplazar a Pelayes del cargo? Dicen en Tribunales que se trata de un funcionario judicial de carácter y que se plantea como difícil de ser manejado. Y el Primer Juzgado de Instrucción podría tener actuación en causas célebres como la megacausa por las expropiaciones. Eso ocurriría si cayera alguna recusación contra la jueza María Inés Rosellot y es aceptada. Pasaría la investigación a la siguiente nominación, que es justamente este juzgado hoy vacante.
Con la renuncia de Pelayes, la terna del Concejo de la Magistratura se quedó con un integrante menos y debió ser devuelta al cuerpo para que la complete, en lugar de elegir entre los dos que quedan, Blejman y Moine. Por eso necesitan que esté de regreso de sus vacaciones al juez de la Corte Juan Carlos Caballero Vidal, quien estaba en Europa, porque es el presidente del consejo de 5 miembros que elige a los postulantes para jueces en la provincia.
El miércoles, Caballero Vidal estará en San Juan y se pondrá a seleccionar a un tercer miembro de la terna que reemplace a Luis Pelayes, protagonista de una increíble historia con su portazo.