Sole Tassi

La jefa de las pasarelas

A los 15 años empezó a desfilar “porque mis viejos no me largaban un mango sin que me lo ganara”, dice la modelo y empresaria. Ese hambre de crecimiento e independencia la llevó a ser la principal promotora de modelos de la provincia. Su perfil es mucho más bajo que el típico de un manager del rubro, no por defecto sino por elección. Esta y otras aristas las devela Sole para Tiempo de San Juan.
domingo, 22 de enero de 2012 · 09:52

Por Ernestina Muñoz. Canal 13

Hermosa, delicada, con una voz suave y levemente ronca; cuesta creer que se transforme
en la “gritona histérica” detrás de la pasarela, como ella misma se describe. Quería ser diseñadora gráfica o publicista “para pasar el día dibujando en la compu sin hablar con nadie” y terminó en el ojo público, en el lente de tantas cámaras, en el centro de la tormenta.

A los 34 años ya es una de las más reconocidas en la provincia en la organización de
eventos y en el manejo de modelos. El inicio de Soledad Tassi en el mundo de la
moda fue accidental. “Me acuerdo que íbamos con mis amigas a hinchar a Pilato Sánchez y ahí me buscaron para desfilar para la inauguración del shopping. Yo tenía 15 años y en esa época veía el signo pesos y me volvía loca porque mis viejos no me largaban un mango sin que me lo ganara.

Entonces pensé que en vez de lavar el auto o cortar el césped podía desfilar. ¡Y no me pagaron!”, se acuerda entre risas. “Fue un canje por una bikini, pero estaba chocha”. De ahí a pensar en una carrera como manager de una agencia de modelos pasó un tiempo. “Yo quería ser publicista y en San Juan no habían agencias. Entonces empecé a moverme”. Hizo la producción de modas para un semanario tradicional de San Juan y para un diario de tirada local.

Y hace unos 10 años atrás la convocaron al evento-bisagra en su profesión: le pidieron que organice el evento “San Juan está de moda” en colaboración con su madre, una
reconocida organizadora de eventos de la provincia. “Me acuerdo que había unas 5000 personas esperando el show, en el backstage había unas 70 personas entre modelos y profesionales… y yo sola para ordenarlos”. Afortunadamente - o porque se transforma en
“una gritona histérica” detrás de escena- todo salió bien. Después de la prueba de fuego vinieron reediciones del mismo evento, con igual éxito. “Entonces pensé que si ya tenía
la experiencia me podía hacer cargo yo sola. Ya conocía a los diseñadores, a los modelos,
etc”. El camino ha sido arduo, según contó Sole. Con su perfil bajo -“cero extrovertida, cero
cholula”- le costó acomodarse a un ambiente “donde hay de todo”, desde colegas "babosos” hasta modelos con grandes ínfulas.

Pero, ser mujer le valió un respeto extra por parte de clientes y también por parte de los padres de los chicos y chicas que Sole maneja. Contó que no le cuesta conseguir personal. “Siempre me llaman, o mandan las fotos al Facebook de la agencia, o hasta me paran en la calle o en la panadería para hacer contacto. Yo los mando a los scoutings y si quedan quedan”.
Los parámetros con los que mide a sus modelos son “actitud sobre todo, porque podés ser hermoso que si no vendes nada no sirve y además buena cara y cuerpo”. La altura no es una cualidad excluyente, de hecho en la agencia hay chicas muy menuditas “que son perfectas”, dice Tassi.  “No es fundamental salvo que te lo pidan sobre todo en desfiles de alta costura donde los vestidos son muy elaborados y en una estatura promedio acortan”.

Para esta joven empresaria de 34 años pedir belleza no es discriminar. “Una vez me criticaron en Facebook, que por mi culpa habían desnutridos y enfermos. Pensé que me estaban cargando”. Para Sole la belleza es parte del trabajo y se lo toma con naturalidad. “No creo que haya gente fea, sí hay gente que no se sabe arreglar. Por ejemplo, la sexóloga Alessandra Rampolla es una mujer gordita, pero se peina bien, se maquilla bien y se viste bien para sus curvas. Ser lindo se hace, no se nace. Por supuesto que hay atributos que ayudan”.

A esas cualidades, en la agencia las potencian con cursos y capacitaciones por las que ya pasaron más de 400 personas. Las áreas temáticas fundamentales son pasarela e imagen personal. Además, Tassi considera muy importante una adecuada nutrición. “A mí no me gustan flacuchas desnutridas y si ves los books vas a ver que no hay ninguna. Cuando una chica no come se pone fea, se arruga y encima se pone idiota. Yo con idiotas de hambre no trabajo”, dice tajante.

La misma determinación parece colarse a su arreglo personal pulcro y prolijo, a su departamento completamente ordenado y sencillo, a su estilo de vida en el que tampoco caben el bronceado excesivo o el alcohol. La misma rectitud con la que considera intolerable que no se les pague a las modelos en los desfiles. “Hay eventos en los que cobran todos, desde el que pone las luces al guardia de seguridad. No es justo que no se les pague a los que hacen el show arriba de la pasarela”.

La única vez que Tassi no les pagó a todas sus modelos fue en la presentación de su agencia. “Tenía presupuesto para 20, las elegí y se pusieron celosas las otras 40. Me dijeron que querían estar todas y que no importaba si no les pagaba porque era importante presentarse”.

Hay vedetismo
Igual no todo es buena onda. También hay vedetismo “y me pone los pelos de punta”, cuenta Tassi. “Afortunadamente hoy tengo la posibilidad de elegir y si una chica se pone en estrella elijo a otra. ‘Ay no desfilo en bikinis, ay no desfilo en boliches’ – dice haciendo mímica y gesticulando grandilocuentemente – entonces que trabaje otra”, dice Tassi, segura del perfil que busca en la gente que trabaja con ella. “Yo no vendo culos, por eso me enoja cuando me piden modelos y después la foto que sale es como si fueran un pedazo de carne. Además, hay muchas chicas que todavía son menores y me enferma. Yo no vendo promotoras de TC 2000 y por eso los padres de las chicas confían en mí.

A veces los mismos padres me piden que las rete a las chicas porque a mí sí me escuchan”, cuenta. Los hombres ávidos de mujeres jóvenes y bonitas y cierta promiscuidad en el ambiente son los peligros a esquivar y para Soledad Tassi es una regla de oro proteger a las modelos que son la imagen institucional de su agencia. “Las cuido pero tengo claro que no crío hijos ajenos. Por ahí me da mucha bronca cuando alguna de las chicas se pasa en un boliche o en un desfile.

Es difícil de manejar y me pregunto dónde están los padres que les salió así la hija. Incluso, quiero que se cuiden en su tiempo libre porque si no arruinan la imagen de la agencia”, dice con toda seriedad y pareciera que los ojos verdes se le hacen más grandes y severos. Sin embargo la expresión le cambia todo el tiempo, gesticula con las manos delicadas. Por eso dice que en fotos familiares casi siempre sale haciendo caras o morisquetas, algo muy lejano de la producción fotográfica de estudio “donde hay photoshop, selección y otra luz”.

Sin espejos
Hasta ahora, lo más difícil de su profesión ha sido conseguir ayuda detrás de escena. Hasta embarazada de 9 meses organizó un evento con 100 personas en el back y sin ayuda. “Me pusieron a 4 asistentas a las que no vi nunca. Y me transformo. Si no es a los gritos no te escuchan, pero además no te dan bola. A veces les decís que ya tienen que salir a desfilar y se están maquillando con toda paciencia. Por eso saqué los espejos, porque se distraen mucho”, dice Sole. “¡Me ha pasado de tener que empujar gente para que salga!”, cuenta. Y desde que nació Máximo, su hijo de un año, se le complicó más la tarea. “No lo llevo porque es un nerviosismo que lo va a poner mal. Y como es enorme el chanchito, pesa y yo estoy parada todo el día”, cuenta. Afortunadamente tiene una buena relación con el padre, aunque hace un tiempo que están separados. “Estoy soltera”, dice con seguridad. “Leía a Lu Jakowczyk en la entrevista descontracturada –edición del 7 de enero de Tiempo de San Juan- y me reía. Decía que le gustan los hombres seguros. ¡Avisá Lu!”, dice Sole con humor.

Éxitos personales
• Actriz: Además de haber modelado y administrar su agencia, Sole Tassi incursionó como actriz en la película “Dualidad” y se viene otra titulada “Duma”.
• Maddona: haber visto a la reina del pop en Buenos Aires es uno de los momentos que atesora entre sus fotos personales.
• Seventeen: la prestigiosa revista destinada al nicho adolescente en el mundo le encargó a la sanjuanina que realice el scouting de modelos para la región de C


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