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Cierre de la Semana de la Diversidad

Marchando con orgullo disidente y deseante por la Historia reciente de San Juan

Para el cierre de la semana de la diversidad, Tiempo de San Juan comparte una columna que interpela a la comunidad sanjuanina toda, atravesando la historia de las luchas conquistadas y por conquistar por parte del colectivo LGBTQI+. Orgullo, identidad, y una mirada política hacia futuro. Por Liss Navea, Luz Ochoa y Florencia Blanchero.

Por Florencia Blanchero

Terminamos un recorrido propuesto en el marco de la Semana de la Diversidad en San Juan 2023, en donde la palabra orgullo siempre fue el puntapié en el comienzo. San Juan estuvo repleta de actividades de disfrute artístico, de concientización, de cuidado y de celebración y en ese marco, el historiador sanjuanino Hernán Videla, quiso dejar plasmadas las palabras que surgen desde su análisis personal y no tanto.

Poder abrir el espacio a comprender que no todo fue color de rosas o multicolor, mirar a través de los ojos de la historia a quienes fueron los portadores de la valentía que puso en las calles la palabra orgullo y cómo sucedió sin mediar contextos, es una responsabilidad.

A continuación, un ensayo general, pero contundente, para dar espacio al cierre de este suplemento ofrecido por Tiempo, enriquecido por los testimonios de una mínima pero representativa parte de las escena local de la comunidad LGBTQI+ :

Una bitácora disidente, política y deseante del orgullo

“¿Dónde está Tehuel?”

“Fueron 30.400”

“Por más que no les guste, estamos.

Por más que nos quieran tapar, estamos.

Y si nos matan, seguiremos estando.” H. B.

Por: Prof. de Historia Hernán Videla. Becario CONICET. Docente de la FFHA de la UNSJ.

Una nueva marcha del orgullo nos recibió a todes. Tortas, maricas, travas, bisexuales, intersex, no binaries y muches más que patearon nuevamente las calles sanjuaninas como cada noviembre desde hace catorce años. Con tanto valor como calor, y sobre todo con mucha valentía, nos animamos a gritar el orgullo de ser quienes somos.

En retrospectiva, nunca faltan las memorias sobre los trajines y los disgustos que patoteros variados, integrantes de la parte más rancia e hipócrita de la sociedad sanjuanina como la iglesia o la policía, nos hicieron pasar. Pero este año el valor y la valentía vienen a hacerle frente, además, a otros patoteros, los electorales. A unos pocos días de la elección que definirá quién nos va a presidir, nuevamente nuestros derechos son sorteados como moneda de cambio por una facción de candidatos y funcionarios fascistas que no dudaron en igualar libremente nuestra condición humana con una enfermedad como la pediculosis, nuestro deseo como sinónimo la extrema suciedad, nuestros vínculos equiparados la la zoofilia y nuestro estado civil rebajado al de una herejía: tortas, maricas, travas, bisexuales, no binaries… de piojosos a violadores de elefantes.

Frente a tal panorama, esta bitácora se lee desde nuestro presente, con orgullo y resistencia. La historia se nutre día a día de lo cotidiano, se hunde en el pasado para procurar nuevas preguntas y ejercitar la memoria. Es entonces cuando convierte a la política en su marco de referencia. Desde este enfoque nos preguntamos ¿Cómo reconstruir historiográficamente esas trayectorias de las militancias sexogenericas de nuestro pasado reciente sanjuanino? Abandonada la pretensión totalizadora y acabada de una respuesta cerrada, nos conformamos con esbozar unos breves párrafos que encuadren cierta periodización, por lo que es propósito de estas notas elaborar un registro procesual que releve instancias históricas significativas de los movimientos sexodivergentes locales.

La estrategia de construcción de archivos disidentes está reconocida por su valor epistemológico y sensible en tanto reivindicación documental de las subjetividades LGBTIQ+. Recursos al respecto ya han sido expuestas a nivel nacional y se están abordando incluso en San Juan. A propósito, cabe reconocer los antecedentes de investigaciones sociales y humanísticas sanjuaninas descritas en los destacados trabajos de Gerardo Larreta, Sergio Gonzáles, Dolores Córdoba, Yael Nayar, Daniel Gimeno, Emanuel Bernieri, Laura Ávila y Sandra Kirby, entre otres.

Las líneas teóricas contemporáneas que permiten trazar conceptos fundamentales en un camino de este largo derrotero subrayan la importancia de la categoría de género, limitado a una simple construcción de la diferencia sexual sino como una óptica de investigación que subraya su jerarquización política. Esto lo sostienen notables historiadoras argentinas tales como Dora Barrancos. El recorrido registrará algunas agencias que, en términos de Butler, no hacen otra cosa más que disputar los sentidos, los intereses y las intencionalidades propias los dispositivos cisheteronormativos y binarios del patriarcado en clave contemporánea.

La presente narrativa, breve, introductoria y casi ensayística, parte de la reivindicación de la historiografía como emergente concreto de las lógicas indisolubles del saber/poder. Parafraseando a Michel Foucault, el conocimiento histórico nunca fue ni será neutral. Forma parte de una trama, más o menos enredada, de relaciones dinámicas y políticas entre quienes escriben, leen y participan del pasado de nuestra sociedad, es decir, entre todes. En este caso, nuestra parte en esa trama está ajustada a lo que Marlene Wayar llama ética de la diferencia. Se presenta como una posibilidad de encuentro y apertura entre nosotres, una práctica de reconocimiento de nuestras luchas, de nuestras victorias y de sostén frente a la tempestad del otro.

El extenso recorrido del movimiento LGBTIQ+ en San Juan es complejo. Por momentos se bifurca, se vuelve sinuoso. Gran parte de les compañeres de viaje no están, se bajaron o tomaron otras rutas y destinos. Reconocer las paradas, la velocidad y la cantidad de curvas precisa de una investigación más profunda que, por cuestiones de tiempo y extensión, resulta imposible describir aquí. Este mapa es parcial y está en una fase de diseño, funciona como apunte y recordatorio, por lo que es necesario sólo enunciar algunas de sus topografías.

Por una parte, los espacios empresariales de entretenimiento y reunión de población sexodivergente han sido variados a lo largo de estos años. Lugares privados, con cierta garantía de seguridad física permitiendo una mayor libertad en las expresiones identitarias y sexuales, incluyeron boliches como Hendrix, Uomo men, Rapsodia, Casa Fuegah, Fiesta Fuegah o eventos como la Fiesta Nacional Gay del Sol. Junto a otros espacios de mayor intimidad urbana, de carácter público-privado destinados al cruising u otro tipo de sociabilidad sexual, merecen mayor estudio.

Por otra parte, el papel del resto de organizaciones feministas locales en mayor o menos medida asociadas a la diversidad/ disidencia sexual, como el Movimiento de Mujeres Sanjuaninas, supone también un alcance de mayor profundidad analítica. En términos periodológicos recientes, sólo se ha subrayado la participación de algunas de ellas por su profunda imbricación con las demandas de la población bi, trans y lésbica local. Tal solapamiento ocurre incluso con la participación en este territorio de otras agrupaciones partidarias y estudiantiles, específicas o transversales, en las luchas que se van a apuntar sucintamente a continuación, cuyas agencias, referentes, disputas y logros requieren una discusión todavía mas exhaustiva.

Fines del siglo XX

Tras la crisis de la última dictadura civicomilitar argentina y con el posterior proceso de retorno al estado de derecho heterosexista, la primera organización no heterosexual que nucleó intereses y subjetividades locales en la provincia fue “Acercándonos”. De composición más reducida, en contraste con las agrupaciones venideras, su agenda crítica promovía un programa compuesto por políticas de concientización social frente a la reciente pandemia por la infección del VIH y por respuestas legales contra los abusos de la policía provincial.

Estaba compuesta fundamentalmente por mujeres trans, travestis y transexuales. Entre ellas tejían tramas de solidaridad, compañerismo y militancia local con articulación orgánica federal e internacional.

Siglo XXI

Su proyección política resistió aquellos años del achicamiento del estado a causa del neoliberalismo de los 90s y continúa activa todavía en la actualidad. En torno a 2009 una nueva organización no gubernamental incidió en la comunidad sanjuanina.

Si bien “San Juan despierta” no se trataba de un colectivo exclusivamente perteneciente al activismo por la diversidad o la disidencia sexogenérica, gran parte de sus referentes y militantes abrieron públicamente la agenda a problemáticas vinculadas a los derechos de la población no heterosexual local. Posiblemente se trataba de la antesala para la posterior fundación de “La Glorieta”, denominada así por el punto estratégico donde se realizaban los encuentros, por lo general, semanales: la glorieta principal del complejo Parque de Mayo, a escasos metros del Centro Cívico y la Legislatura Provincial

En pleno 2010, dentro de un contexto marcado en la opinión pública por los debates a favor y en contra del matrimonio igualitario, “La Glorieta” marcó un punto de inflexión en la visibilización histórica de las demandas de la población sexodisidente. Por medio de una intensa participación social en eventos públicos, redes sociales, debates mediáticos y articulación institucional logró construir un espacio de contención y militancia eficaz frente las violentas embestidas provenientes de los sectores más conservadores de la provincia. Ese año se realizó también la primera marcha del orgullo, un evento multitudinario que no sólo convocó a sus militantes sino a diversos sectores culturales, artísticos, académicos y partidarios de San Juan.

Casi en simultáneo nacía en San Juan, ATTA. Se trataba de la “Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de la Argentina”. Contaba con una extensa trayectoria nacional desde su fundación en la década de 1990s y a partir de 2010 contaría con presencia federal en la Provincia de San Juan. Su principal objetivo no se concentraba exclusivamente en la promulgación de la ley de matrimonio igualitario sino en la discusión y difusión de otra normativa fundamental en materia de derechos humanos, tal como lo es la ley de identidad de género. que se sancionaría luego, en 2011.

En aquel año, producto de la heterogeneidad metodológica, formativa y popular propia de las organizaciones políticamente transversales como las existentes hasta el momento, una nueva asociación civil emergería en esta cartografía del activismo LGBTIQ+ sanjuanino. “Aequalis, cultura diversa” se sumaría con estrategias locales, nacionales e internacionales impulsando alternativas y respuestas en políticas públicas a las demandas civiles, educativas, sanitarias aún irresueltas. Inicialmente junto a La Glorieta y ATTA San Juan, formarían parte de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, FALGBT y coordinarían las sucesivas marchas locales.

En 2013, las voces feministas de todo el país se harían sentir con fuerza espectacular en San Juan. Después de diecisiete años, la ciudad se transformaba nuevamente en sede del Encuentro Nacional de Mujeres, que cada año varía de provincia para su realización. Temáticas vinculadas a la diversidad y la disidencia sexual lógicamente fueron nodales en las discusiones en aquella ocasión que coincidió también con la IV Marcha del Orgullo en noviembre de ese año.

Pero, como es reconocido a nivel nacional, el paso del ENM siempre deja huellas que trascienden el evento. En San Juan, por ejemplo, nuevas organizaciones vinculadas a la crítica en clave feminista contra la configuración heterocispatriarcal sanjuanina se pudieron constituir. Por un lado la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina, “AMMAR”, una institución gremial nacional, sentó presencia por primera vez y continúa sus actividades sindicales hasta la fecha. Por el otro, una agrupación denominada La Joroba, de carácter colectivo y horizontal se comenzó a reunir con regularidad en la ciudad. Dos años después, con una matriz compartida de estrategias y propositos, Ni unx Menos se conformó también como una asamblea, de carácter feminista e interseccional permanentemente, atenta los reclamos y las condiciones sociales, jurídicas y materiales de la población sexodivergente local.

¿Cómo sigue el recorrido?

La historia, como disciplina, tiene una condena: responde al presente preguntando al pasado pero no mira analíticamente adelante. El futuro no tiene existencia ontológica, al menos en términos académicos.

Pero la historia vivida, la que construimos cada día, se proyecta individualmente aunque sobre todo como un desafío colectivo. Al menos, se moviliza con planes y acciones hacia un horizonte, un futuro, por medio del deseo. Esa historia que transitamos, la caminamos y no se detiene. No se satisface, no se conforma.

Durante muchas décadas el movimiento LGBTIQ+ ha incomodado, ha aturdido y ha interpelado. Allí se instaura su potencial transformador, su crítica radical. Que las instancias de resistencia y de provocación aquí esbozadas sirvan, mínimamente, para repeler el amoldamiento a lo socialmente cómodo. Que lo temible no opaque la búsqueda constante de valores, ideales y materialmente igualitarios no sólo en materia de género, contra los modelos de injusticia y crueldad. Vayan, como homenaje, estas breves y limitadas líneas al eterno recuerdo de Carlos Jáuregui, profe marica de Historia, y de Lohana Berkins, teórica roja y marrona.

Y finalmente, como recordatorio, a los machos y los patoteros, los de otrora y los de ahora. Espero que lean y que puedan entender algo. Al armario no pegamos la vuelta nunca más, el orgullo es nuestra principal respuesta política y el coraje es lo que nos sobra. Como nuestro amor nunca mató, aunque el odio de ustedes sí, gozar de la felicidad siempre va a ser nuestra mejor forma de venganza.

Referencias

Larreta, G. (2021) “Luchas y trayectorias colectivas LGBTIQ+ en San Juan Argentina”.

González, S. Córdoba, D. y Nayar, Y. (2021) “Reflexiones sobre la situación de las disidencias sexuales y sus DSRYNR1 en San Juan”.

Gimeno, D. (2018) “Poder, sujeto y comunicación. La Glorieta LGBT y la marcha del orgullo gay en la provincia de San Juan”.

Bernieri, E. (2017) “Marchando con Orgullo: tres apropiaciones espaciales distintas del colectivo LGBTIQ argentino”.

Ávila, L. y Kirby, S. (2018) (Comps.) “¿Ciudadanía para quienes? De los pactos sexuales al activismo de las mujeres y la diversidad sexual en San Juan.

Barrancos, D. (2004). ”Historia, historiografía y género. Notas para la memoria de sus vínculos en la Argentina”

Butler, J. (1993). “Cuerpos que importan”

Foucault. M. (1996). “La verdad y las formas jurídicas”

Wayar, M. (2018). “Travesti/Una teoría lo suficientemente buena”

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