Días atrás trascendió un informe de la Fundación Tejido Urbano que refleja que cuatro de cada diez jóvenes de entre 25 a 35 años en Argentina sigue viviendo con sus padres. Si bien muchos lo hacen por decisión, hay quienes no les queda otra opción por distintos factores que imposibilitan el alquilar. En San Juan el panorama es prácticamente similar, donde comenzar un camino hacia la independencia puede volverse complejo, sobre todo por el factor económico.
“Puede influir que se haya extendido la edad por cuestiones de costos. La situación económica del país dificulta tener ingresos para solventar un alquiler, pero la realidad es que los departamentos de un dormitorio y mono ambiente se alquilan fácilmente y tienen alta demanda”, detalló a Tiempo de San Juan el presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios, Pablo Domínguez.
Si tenemos en cuenta los precios, los departamentos de una habitación en Capital, por ejemplo, rondan los $180.000 y pueden hasta superar los $350.000, según la zona, comodidades, si incluye o no servicios, expensas entre otros aspectos. Si tomamos un promedio de $200.000, solo en alquilar una primera vez una persona necesita alrededor de $600.000 para abonar el mes de alquiler, la comisión inmobiliaria y la garantía. Muchas veces estos últimos dos ítems se realizan en cuotas para que el impacto económico sea menor.
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La AFIP decidió que ya no es obligatorio registrar los contratos de alquiler.
Teniendo en cuenta este monto, se debe contar con un ingreso bastante generoso, y muchas veces la realidad no es esa. Con salarios precarizados, trabajo informal o en negro y la falta de oportunidades en algunos rubros, es complejo lograr un empleo cuyo sueldo alcance para vivir solo, con todo lo que eso conlleva.
De acuerdo a una encuesta realizada por Tiempo de San Juan, tres de cada diez sanjuaninos de entre 20 a 35 años viven solos; el 20% lo hace desde hace tiempo, mientras que el 13,5% logró independizarse hace poco.
Mientras tanto, del otro lado de la vereda se encuentran aquellos que siguen viviendo en la casa familiar. El 52,1% de los encuestados señaló estar en esta situación, donde abundan aquellos que pese a desearlo, no pueden mudarse por el factor económico (34,4%) mientras que otra parte continúa bajo el mismo techo con sus padres por decisión propia.
La complejidad de emanciparse es una realidad. “Los jóvenes que alquilan tienen que volver a la casa de los padres porque no le alcanzan los ingresos y lo que se ve es que muchos chicos que venían a estudiar a la ciudad de lugares alejados no podían seguir afrontar el alquiler y hay una baja. No sabemos la cantidad precisa, pero sabemos eso porque hablamos con la gente de la universidad”, precisó Víctor Bazán, de la Asociación de Inquilinos de San Juan.
Vivir con amigos, una forma de independizarse amigable al bolsillo
En grandes ciudades es común que entre varias personas se comparta un departamento o una casa. Se dividen los gastos y se obtiene la independencia de la casa familiar sin sacrificar la economía individual. Esto permite tener mayor margen de ahorro y sostener un alquiler es más sencillo.
Si bien en San Juan no es una tendencia que esté instalada, desde hace tiempo se registran que grupos o hasta dos personas que comparten una amistad deciden vivir juntos para ayudar el bolsillo. Para Domínguez, se ve menos en grupos grandes, ya que se debe alquilar un inmueble más espacioso y puede ser complejo afrontar los gastos, pero en lo que respecta a demanda de departamentos que especifican “para persona sola o pareja”, suelen ser los que tienen mayor demanda.
En el relevamiento realizado por este medio, el 14,3% de los lectores indicaron que habían apostado por esta alternativa, compartiendo vivienda con amistades para abaratar costos.
La realidad es que hoy en día independizarse a los 18 o 20, cuando se alcanza la mayoría de edad, es más complejo. Salvo por situaciones de fuerza mayor, son cada vez más los jóvenes que dilatan la salida de la casa familiar, y la decisión está dominada por la situación económica y los bajos ingresos.